Icono del sitio Tintas de Boedo

Almagro es un pañuelo

En una jornada convocada por vecinos y vecinas, se volvieron a pintar los pañuelos, símbolos de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, que habían sido despintados en el barrio.

Almagro volvió a resignificar la memoria barrial. Hace unas semanas, había sido noticia cuando el artista estadounidense Brian Carlson, que vive en el país, fue demorado por la Policía de la Ciudad mientras intentaba repintar los pañuelos sobre el suelo de la plaza ubicada en Perón y Salguero.

Más tarde, precisamente el pasado sábado 6 de junio, y con la presencia de la Murga La Redoblona, acompañada por agrupaciones de derechos humanos y organismos de diferentes sectores que adhirieron a la propuesta, se llevó a cabo la jornada “Almagro es un Pañuelo”. Allí, vecinos y vecinas de todas las edades se reunieron para repintar los pañuelos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en la Plaza Almagro.

También hubo espacio para compartir música, baile, arte, teatro y actividades para todas las edades.

A continuación, compartimos algunos fragmentos del documento leído durante la jornada por la Asamblea de Plaza Almagro:

“Estamos en nuestra Plaza Almagro desarrollando esta jornada político-cultural ‘Almagro es un pañuelo’, una convocatoria abierta impulsada por la Asamblea de Plaza Almagro junto a organizaciones, colectivos artísticos, organismos de derechos humanos, asambleas y vecines del barrio para denunciar el accionar represivo del Gobierno de la Ciudad y volver a pintar colectivamente los pañuelos borrados de la plaza”.

“La jornada surge luego de semanas de hostigamiento por parte del Gobierno de la Ciudad hacia las actividades comunitarias y de organización barrial impulsadas por la Asamblea de Plaza Almagro. Además de la política de crueldad desplegada por este gobierno en toda la ciudad, especialmente en los barrios populares”.

“Desde la Asamblea de Plaza Almagro denunciamos que estas situaciones forman parte de una política sistemática de disciplinamiento sobre la organización popular y las formas de habitar el espacio público. Nos borran los símbolos porque les molesta una historia de lucha, de resistencia y de construcción colectiva. Frente a las amenazas y el intento de disciplinamiento, respondemos con más organización, más presencia en las calles y más memoria colectiva”.

“Esta jornada ‘Almagro es un pañuelo’ se propone recuperar y multiplicar colectivamente los pañuelos borrados de la plaza, defender la memoria como una construcción viva en el territorio y construir una respuesta comunitaria y masiva frente al amedrentamiento del Gobierno de la Ciudad”.

“Hoy estamos viendo florecer los pañuelos por toda la plaza, en medio de actividades culturales, con la participación de organizaciones de derechos humanos, políticas, sociales y culturales, y distintas acciones en defensa de la memoria. Organizar esta actividad fue para nuestra asamblea un ejercicio maravilloso de construcción de redes, de fortalecimiento de lazos políticos, sociales y culturales. Encontramos una respuesta que nos llena de energía”.

 

Salir de la versión móvil