Icono del sitio Tintas de Boedo

Marcha azulgrana en Boedo

Hinchas y agrupaciones de San Lorenzo marcharon a Avenida La Plata para exigir la renuncia de Moretti. Rechazan su intento de volver al cargo pese a estar imputado.

San Lorenzo atraviesa una de sus crisis institucionales más tensas en los últimos años. El viernes 27 de junio por la noche, un nutrido grupo de hinchas, socios y representantes de agrupaciones opositoras marcharon hacia la sede del club en Boedo para pedir la renuncia definitiva de Marcelo Moretti, quien actualmente se encuentra con licencia como presidente y es investigado por presuntos actos de corrupción.

La concentración comenzó alrededor de las 20 en Avenida La Plata, entre las calles Las Casas e Inclán. Allí, los manifestantes cantaron contra el dirigente y desplegaron carteles con consignas que reclamaban su salida inmediata y elecciones anticipadas. El operativo de seguridad incluyó la presencia de efectivos de la Policía de la Ciudad, que montaron un cordón para evitar que los hinchas ingresaran al edificio.

La convocatoria se gestó principalmente a través de redes sociales, luego de que Moretti declarara públicamente que regresaría a su cargo en los próximos días. “Fui votado por la gente. Si no quieren trabajar conmigo, hay vocales suplentes”, expresó en una entrevista con el medio partidario Mundo Azulgrana. Además, defendió su posición asegurando que hay registros de aportes propios al club por 180 mil dólares.

Sin embargo, sus dichos encendieron aún más el malestar entre una parte significativa de la comunidad azulgrana. En la misma jornada en que se realizó la manifestación, el club era conducido formalmente por el vicepresidente Julio Lopardo, quien asumió la presidencia interina tras la licencia de Moretti.

En paralelo, la agrupación oficialista Boedo en Acción publicó un extenso comunicado en defensa del dirigente, titulado “San Lorenzo en Peligro”. Allí afirmaron que Moretti no tiene ninguna restricción judicial ni estatutaria para ejercer su cargo, y que la licencia fue solicitada por él mismo para facilitar el proceso judicial con “la tranquilidad de saberse inocente”. También denunciaron que el Tribunal de Ética y Disciplina del club habría cometido irregularidades, como no haber aprobado un reglamento de funcionamiento y permitir que jueces recusados sigan interviniendo.

“La intención de Marcelo Moretti de cuidar la institucionalidad del club fue rápidamente saboteada”, asegura el documento. Según Boedo en Acción, las denuncias estarían motivadas por intereses personales y campañas de desprestigio que, lejos de buscar transparencia, “ponen en riesgo a todo el club”.

Mientras tanto, el malestar entre los hinchas se hace visible en las calles de Boedo. La sede de Avenida La Plata, símbolo de la identidad sanlorencista y escenario de numerosas luchas, volvió a ser epicentro de una jornada de tensión institucional, con demandas concretas: transparencia, renovación y, para muchos, el fin del ciclo de Moretti.

El futuro inmediato del club de Boedo parece estar atado tanto al devenir judicial como a las decisiones que tome su dirigencia en los próximos días. Por ahora, lo único claro es que buena parte del pueblo azulgrana pide un cambio urgente.

 

Salir de la versión móvil