
El Gobierno porteño impulsa nuevas leyes para acceder a financiamiento externo e interno. Se apunta a mejorar las líneas A, B y C del subte y avanzar con obras como la ampliación de la Autopista Dellepiane.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires envió a la Legislatura porteña un conjunto de proyectos de ley que tienen como objetivo central mejorar el sistema de transporte y avanzar en obras de infraestructura.
Entre las principales iniciativas, se destaca la solicitud de autorización para obtener financiamiento externo por hasta 375 millones de dólares, destinados a la adquisición de material rodante para las líneas A, B y C de la red de subterráneos.
La propuesta forma parte del Plan de Gobierno 2023-2027 y se enmarca dentro del Plan Integral de Movilidad Urbana, una política que busca fomentar el uso del transporte público, descomprimir el tránsito en superficie y mejorar la calidad del servicio.
Según datos oficiales, más de 800 mil personas utilizan a diario las distintas líneas de subte en la Ciudad, por lo que la incorporación de nuevas unidades apunta a optimizar frecuencias, reducir tiempos de espera y renovar la experiencia de viaje.
En paralelo, el gobierno presentó otro proyecto de ley que propone una modificación en la normativa vigente vinculada al endeudamiento público. Se trata de una enmienda al artículo 1° de la Ley N° 6.751, con el objetivo de ampliar los mecanismos de financiamiento habilitados, incluyendo la posibilidad de emitir títulos de deuda en el mercado local.
La ley original autorizó al Poder Ejecutivo a tomar deuda por hasta 75 millones de dólares, con destino a obras de infraestructura vial, entre las que se destaca la ampliación y ensanche de la Autopista Dellepiane.
La modificación propuesta no altera el monto ni el objeto del endeudamiento previamente autorizado, pero sí busca adaptar el tipo de instrumento financiero a utilizar, en función del contexto económico actual.
Desde el Gobierno porteño explicaron que la decisión de ampliar las opciones de financiamiento responde a la necesidad de actuar con prudencia ante las condiciones macroeconómicas globales y la coyuntura nacional.
Ambos proyectos fueron fundamentados en la solidez de las cuentas públicas de la Ciudad, que actualmente presenta el menor nivel de endeudamiento de los últimos doce años.
Según el Ejecutivo, esta situación fiscal favorable permite acceder a financiamiento de largo plazo en condiciones sostenibles, para continuar desarrollando obras estratégicas que impactan directamente en la vida cotidiana de vecinos y vecinas.
Foto: GCBA.
Redactor de www.tintasdeboedo.com.ar
