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Una historia de contención y solidaridad barrial

El grupo vecinal “Juntada de Boedo” se formó en respuesta a los reiterados cortes de luz en la zona, pero fueron más allá y empezaron a pensar otros proyectos e iniciativas. 

Un claro ejemplo es el desarrollo de huertas urbanas y la entrega de viandas a personas en situación de calle, para buscar formas de ayudarlos y poder salir de esa condición social. 

En Viel y la Autopista 25 de Mayo, hace un tiempo dejaron inaugurada una huerta comunitaria para integrar e incluir al barrio. “Tenemos el contacto con Carlos Briganti, el reciclador. Él está haciendo huertas urbanas por todos lados. Estaba ese lugarcito ahí al costado de la autopista y les ofrecí a Lucas y Andrea si querían ellos encarar una huerta urbana y se prendieron enseguida”, contó Darío, uno de los integrantes del grupo.

“Estamos hace dos años trabajando con vecinos en situación de calle. Después de la pandemia, empezó a reflotar el tema, se sumó más gente”, agregó Darío para seguir narrando esta historia de contención y solidaridad, porque además preparan viandas y asesoran en trámites, subsidios habitacionales y previsionales.

El proyecto de la huerta comunitaria

Esta idea comenzó a principios de noviembre y se puede visitar en la bajada Viel de la Autopista 25 de Mayo. Lucas y Andrea, quienes se encuentran en situación de calle, son los encargados del cuidado de la huerta. Con esta actividad, se los reconoce y se los incluye en el barrio por lo que están muy contentos de poder ser parte de la iniciativa. “Lo hacemos de forma comunitaria porque queremos que todo el barrio se involucre. Eso les puede servir a ellos como una fuente de alimentos y también pueden hacer plantines”, explica el representante del grupo vecinal.

Mira el video que relata la experiencia de la huerta urbana agroecológica: https://www.facebook.com/watch/?v=408335366848833

Es notorio el crecimiento de la gente en situación de calle durante esta pandemia por la COVID-19 y las acciones solidarias de entrega de viandas son un sostén vital, ya que “la calle es muy difícil, la calle te atrapa y es muy difícil salir”, al decir de Darío, donde no hace falta ninguna explicación más.

Buscan incorporar a nuevos vecinos y vecinas para cocinar. “Nosotros hacemos que cada persona una vez por mes cocine 12 viandas para 12 personas. Una comida con un postre. Nosotros damos las bandejas y los bolsos térmicos, la comida la pone la persona”, remató Darío.

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