
Se vende el predio de Acuña de Figueroa y Rocamora, pese a que los vecinos del barrio habían propuesto conservar su biodiversidad.
El terreno ubicado en la esquina de Acuña de Figueroa y Rocamora, en el barrio de Almagro, será rematado por decisión del Gobierno nacional, según establece el Decreto 950/2024 publicado recientemente en el Boletín Oficial. La medida forma parte de una política de «racionalización» del patrimonio estatal impulsada por la actual administración, que prevé la venta de 309 inmuebles distribuidos en todo el país.
La noticia generó malestar entre vecinos y vecinas del barrio, especialmente entre quienes durante los últimos años impulsaron la preservación del predio como un pulmón verde para la comuna. El grupo Relieve, conformado por especialistas en urbanismo, ecología y salud ambiental, venía reclamando que se transformara en una reserva ecológica barrial.
La propuesta surgió luego de detectar flora y fauna nativa en el interior del lote, que permanece baldío desde hace décadas. Los integrantes de Relieve realizaron campañas de visibilización, presentaciones en organismos públicos y hasta un proyecto de ley para proteger el espacio. Consideraban que el terreno, por sus características y ubicación, era ideal para convertirse en un espacio público de conservación ambiental y educación comunitaria.
El Decreto firmado por el presidente Javier Milei sostiene que se trata de «inmuebles pertenecientes al Estado nacional que resultan innecesarios para su gestión». En los considerandos, se argumenta que «mantener ociosos los inmuebles genera costos que deben evitarse» y que varios de ellos ya habían sido marcados para su venta durante la gestión de Mauricio Macri, aunque las operaciones no se concretaron.
La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) será el organismo encargado de llevar adelante los remates. En el listado que acompaña al Decreto figuran también otros inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires, como predios ubicados en Rivadavia al 4600, Corrientes al 6100 y Cerviño al 3100, entre otros.
En el caso del lote de Almagro, todavía no hay una fecha concreta para el remate ni se conoce el destino final del terreno. Sin embargo, desde Relieve advirtieron que la decisión del Gobierno implica desoír una demanda sostenida desde hace años por la comunidad y pone en riesgo la biodiversidad urbana.
Para vecinos y organizaciones ambientales, la decisión de vender el terreno representa un retroceso. En un contexto donde crecen las discusiones sobre el impacto del cambio climático en las ciudades, consideran preocupante que se pierda la oportunidad de destinar ese espacio verde al uso público y a la conservación.
Mientras tanto, vecinos y organizaciones barriales analizan posibles acciones para insistir con la protección del terreno. La idea de una reserva ecológica en pleno Almagro, lejos de extinguirse, parece haberse convertido en una bandera más para quienes defienden el derecho a una ciudad más habitable.
