
Julio Coviello es un reconocido bandoneonista, cantante y compositor que, entre otras cosas, toca en el Cuarteto Cedrón. En esta nota nos cuenta sobre su pasión por el bandoneón, su amor por la música y cómo busca transmitirlas.
Si de bandoneón se trata, Julio Coviello es una referencia. Músico, cantante y compositor, Coviello transmite en cada nota y en cada presentación artística su amor hacia el bandoneón y su pasión por el tango, algo que busca enseñar y compartir con nuevas generaciones. Este artista cuenta con una gran trayectoria musical, en donde integró grupos destacados como la Orquesta Típica Fernández Fierro (entre el 2002 y el 2016) y el Cuarteto Coviello (entre el 2009 y el 2014).
En este momento toca en el reconocido Cuarteto Cedrón junto al extraordinario Tata Cedrón. Por otro lado, cuenta con su propio grupo denominado Tango Cañón, en donde compone sus propias canciones, junto al pianista Nicolás Di Lorenzo. Además, este músico inquieto es profesor en el Conservatorio de Música Julián Aguirre de Banfield y da clases en Morón, en San Martín y en la Universidad Nacional de Lanús. ¡Y también organiza su propia milonga!
Con ustedes, Julio Coviello.
Tintas de Boedo: ¿Cómo arrancaste con el bandoneón y por dónde andás tocando?
Julio Coviello: Empecé a los 16 años a tocar el bandoneón y entré al Conservatorio Manuel de Falla a estudiarlo. Casi en simultáneo empecé a tocar en orquestas de tango, como la Orquesta Típica Fernández Fierro. Actualmente, toco en el Cuarteto Cedrón, un grupo que tiene 60 años de trayectoria, dirigido por el Tata Cedrón, compositor y cantor de 82 años, que hizo una carrera muy grande haciendo canciones sobre poemas de muchos y muy buenos poetas. Por ejemplo, trabajó con Juan Gelman y Raúl González Tuñón. Es un personaje mítico con el que tengo el orgullo de tocar desde hace un par de años. También, tengo un grupo propio que se llama Tango Cañón, donde componemos nuestros temas, con el pianista Nicolás Di Lorenzo.
TdB: ¿También tienen una milonga?
JC: Sí, también organizamos nuestra propia milonga, la Milonga del Pez Cañón, que la particularidad que tiene es que es una milonga donde se bailan tangos que se compusieron en este siglo XXI. Hay un montón de grupos que compusieron y componen música y no siempre en las milongas más tradicionales de Buenos Aires se los escucha. La propuesta de esta milonga es bailar exclusivamente esos tangos, generar un clima y una comodidad milonguera.
TdB: ¿Por qué te parece tan importante el bandoneón como instrumento?
JC: El bandoneón tiene muchísima repercusión en nuestra música. Es un instrumento que nos identifica. Está en el tango, en el chamamé, en el folklore. El bandoneón es un instrumento muy atrapante, pero en el ideario popular aparece como muy complejo. Entonces, mantenerlo vivo es algo importante porque es un patrimonio cultural. Que se pierda porque no hay más gente tocándolo, porque no se lo enseña o porque se lo enseña de manera elitista me parece una pena y un desperdicio.
TdB: ¿Qué significa el bandoneón en tu vida?
JC: El bandoneón es mi vocación, es una misión, una razón de vivir.
TdB: Además de las clases en conservatorios, estás armando tu propio centro cultural con talleres de bandoneón. Contanos un poco de esa experiencia.
JC: Empecé a dar talleres de bandoneón en diciembre del año pasado donde comparten las actividades personas que nunca tocaron un bandoneón y gente que toca un poco y que quizás quiere conocer esta otra manera de acercarse al bandoneón. Por su personalidad, el bandoneón tiene un imán o un misterio que hace que la gente se acerque pero muchas veces la manera de enseñarlo repele un poco. La propuesta pedagógica nuestra busca acercarse al bandoneón de una manera amena, lúdica y grupal. Dar los talleres sería el primer paso para avanzar en abrir el centro cultural y después buscamos abrir el espacio a artistas y profesores con los que trabajé en estos años de trayectoria y hacer conciertos de tango y de folklore.
Ph: Gustavo R. Contrera.
Redactor de www.tintasdeboedo.com.ar
