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El tango sigue escribiendo su historia en Boedo

La décima edición del Festival de Tango de Boedo transita la mitad de su semana con milongas, conciertos, clases y espacios de reflexión. El sábado y el domingo llegarán las instancias decisivas de los certámenes de baile y canto, junto con la presentación de orquestas escuela y una milonga de cierre.

El tango no se queda quieto. Aunque su historia se nutre de melodías que atraviesan generaciones, también se construye en las pistas de baile, en las guitarras que recuperan viejos repertorios y en las nuevas voces que buscan su lugar dentro del género. En Boedo, esa tradición vuelve a encontrarse con el presente a través de una iniciativa cultural que cumple diez ediciones y tiene como objetivo hacer del barrio un espacio de creación, participación y encuentro.

El Festival de Tango de Boedo comenzó el pasado sábado 24 de octubre y se extenderá hasta el domingo 1° de noviembre. A medida que avanza la semana, la programación combina milongas, conciertos, clases, certámenes y debates que invitan a recorrer distintas expresiones de una música profundamente ligada a la identidad porteña.

El festival busca poner en diálogo a músicos con trayectoria, artistas emergentes, instituciones de formación y público de distintas generaciones. Su décima edición vuelve a poner en primer plano el trabajo colectivo que sostiene una propuesta cultural nacida de la autogestión vecinal.

La recta final del festival tendrá como uno de sus ejes la actividad del sábado 31 de octubre, cuando se realizará la instancia clasificatoria del certamen de baile y se presentarán distintas orquestas. La jornada comenzará a las 15.30 en Avenida San Juan 3255 y reunirá a bailarines, músicos y espectadores alrededor de una de las expresiones más representativas del género.

La propuesta musical estará atravesada por la presencia de agrupaciones que trabajan en la formación de nuevos intérpretes. Entre ellas se encuentran la Orquesta Aníbal Troilo, la Orquesta de la EMPA y la Organización Tango, que participarán de una jornada en la que la transmisión de conocimientos tendrá un lugar destacado.

“Este año uno de los objetivos más importantes es poder dar espacios a diferentes propuestas, en particular a las orquestas”, explicó Gastón Ruiz, integrante de la organización. Y destacó que “si bien los alumnos de la EMPA van cambiando y los integrantes, por ende, también, la orquesta tiene mucha trayectoria y la institución tiene mucho peso en la educación musical”.

La presencia de estas agrupaciones propone una mirada sobre el futuro del tango: detrás de cada interpretación hay espacios de aprendizaje, docentes, estudiantes y procesos colectivos que permiten que el género continúe circulando. En ese recorrido, los escenarios del festival funcionan también como una oportunidad para que músicos en formación compartan su trabajo con el público.

Domingo de finales y de pista abierta

El domingo 1° de noviembre llegará el momento de las definiciones. Desde las 16.30 se disputará la final del certamen de baile, mientras que a las 17.30 se entregarán los premios Poetango y, a las 17.45, se desarrollará la final del certamen de canto Tangos Nuevos.

Después de las finales, la jornada continuará con una clase abierta de baile a cargo de Julia Marini, prevista para las 19. La propuesta permitirá que el público se sume a la pista más allá de los certámenes, en una actividad que recupera el carácter participativo de las milongas. A las 20, Sergio Saucet estará a cargo de la musicalización y, desde las 21, el Hipermaquinón Bailable pondrá música al tramo final de la celebración.

Así, el festival cumplirá con su décima edición. Una iniciativa sostenida por el trabajo de artistas, organizadores, espacios culturales e instituciones de Boedo, donde la historia del tango forma parte del paisaje simbólico del barrio.

La programación completa puede consultarse en www.festivaltangoboedo.com.ar.

Foto: Festival de Tango de Boedo.

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