domingo, noviembre 28

San Lorenzo monumental

Un partido de esos que quedarán para el recuerdo de los hinchas del club de Boedo, podríamos decir en otra página de la historia azulgrana. De visitante y sin público por la continuidad de la pandemia por la COVID-19, San Lorenzo de Almagro le ganó 2-1 a River y festejó luego de una semana muy difícil desde lo futbolísitico por el magro debut en la Copa Sudamericana.

Gran mérito desde lo anímico tuvo para este plantel dirigido por Diego Dabove la vuelta del jugador emblema del equipo, Sebastián Torrico, quien con 41 años y luego de 5 meses -producto de una lesión- volvió a las canchas, a la titularidad en el arco y de la mejor manera, con una excelente actuación deportiva.

Este desempeño se sumó a los goles de Uvita Fernández y Jalil Elías, que pusieron al “Ciclón” en el tercer lugar de la Zona A de la Copa de la Liga, con dos partidos por jugar (Godoy Cruz y Racing Club) y 18 puntos (5 partidos ganados, 3 partidos empatados, 3 partidos perdidos).

Los once titulares no salieron a jugar el partido esperando a uno de sus rivales clásicos. Se plantó -como se dice en el barrio-, en el ataque y generó varias situaciones de gol hasta que los tantos llegaron: uno y dos. River puso en jaque al encuentro con el descuento de Federico Girotti, y de allí en más la leyenda Torrico se agigantó: atajó todo, de verdad, todo.

“Lo que genera Seba en el club no lo descubrimos ahora. Torrico es histórico y se merece estas actuaciones. Más allá de que como equipo las necesitamos, se lo merece por todo lo que ha trabajado para estar”, dijo el entrenador sobre el arquero a minutos de haber finalizado el encuentro, a la salida del estadio Monumental. Pero lo monumental fue el triunfo, de eso no caben dudas.

Ph: San Lorenzo de Almagro.-