viernes, mayo 24

Documental en el patio del Acosta

 

El viernes pasado se proyectó en la Escuela Normal Superior N° 2 Mariano Acosta “El alucinante viaje de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota” el documental sobre la génesis de los Redondos realizado por el grupo llamado Comando Luddista integrado por Daniel Vidal, Hernán Vidal, Tomas Fernández y Pablo Castagnari

Tintas de Boedo entrevistó a Daniel Vidal para que nos cuente más sobre el documental y el lugar elegido para su proyección.

Se trata de un largometraje que dura 1.40, su realización llevó 8 años de trabajo autogestivo e independiente, el documental surge del amor por Los Redondos que tienen los cuatro integrantes del Comando Luddista, todos ex alumnos del glorioso colegio “Mariano Acosta”.

Se narra la génesis de lo que es la banda, la historia se remonta a fines de los ´60 con dos bandas previas de la Ciudad de La Plata llamadas “Diplodocum, Red & Brown” y “La Cofradíadela Flor Solar”, luego confluyen como un grupo de amigos que eran multiartistas, entre los que había de todo: pintores, escenógrafos, músicos, cineastas, entre otras disciplinas.

A partir de ahí el hermano de Skay, Guillermo Beilinson, se junta con el Indio Solari para hacer primero unos cortometrajes y después en los ´70 escribir el guión de la película llamada “Ciclo de cine sobre viento”.

“En un momento hay que musicalizar esa película y ahí Skay Beilinson y el Indio Solari se juntan para hacer la música, eso da pie a lo que después sería Patricio Rey ysus Redonditos de Ricota”, cuenta Daniel Vidal en diálogo con TdB.

Luego se graba un recital de la banda, en un lugar llamado Teatro Lozano, de la Ciudad de La Plata. A partir de ahí, se van de gira a Salta y siguen grabando y ya se arma una suerte de primera versión de “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota”.

“El documental cuenta el devenir de la banda hasta el primer disco que es Gulp! en 1985, cuenta con personas que estuvieron presentes en los acontecimientos que se van narrando con material de fotografía y archivo inédito, gran parte cedida por artistas de la época. Guillermo Beilinson aportó el material fílmico”, agrega Vidal.

El documental tuvo varios recorridos, a lo largo del país y en Uruguay, pero los creadores tenían pendiente su proyección en su casa: El Acosta.

“Queríamos devolverle algo al Mariano Acosta, ese documental hubiera sido imposible sin el amor que el colegio nos dio. En ese patio donde se hizo la proyección nosotros vimos lo que es el valor de la amistad, el valor de saber que a veces es preferible perder con amigos que ganar con extraños, también aprendimos que valía la pena tener un sueño y jugárnosla por hacerlo”, dijo ante la consulta el realizador.

“En este caso, nuestro sueño era un documental de Los Redondos que no se había hecho nunca, y eso no implicaba que nosotros que éramos estudiantes no lo podíamos hacer, entonces nos atrevimos a lanzarnos. Y eso nos enseñaron en El Acosta, hay que ir por lo que uno añora y lo que uno quiere”, planteó Vidal en el final.

En medio de bebidas, comidas, y jóvenes alumnos, el patio iluminado en la noche del Acosta proyectó el documental, al decir que “lo del viernes fue un sueño cumplido, anhelábamos hace mucho hacer una función ahí”.

El Comando Luddista se dio el gusto de presentar el documental sobre la génesis de Los Redondos en el lugar que a ellos los vio nacer y formarse, su origen y su corazón están ahí para siempre, en los patios del Acosta.