
Cientos de fieles participaron de la tradicional celebración religiosa que unió fe, identidad y el fuerte vínculo de la comunidad litoraleña con el barrio.
La tradicional procesión en honor a la Virgen de Itatí volvió a recorrer las calles de Almagro durante la tarde y la noche del miércoles 16 de julio, convocando a cientos de fieles que acompañaron la imagen mariana en una de las celebraciones religiosas más representativas de la comunidad correntina y litoraleña de la Ciudad de Buenos Aires.
La ceremonia comenzó cerca de las 19.45 en la Parroquia Nuestra Señora de Itatí, ubicada en avenida Díaz Vélez 4019. Desde allí, la imagen inició su recorrido por avenida Díaz Vélez, Francisco Acuña de Figueroa, Potosí, Rawson y nuevamente por Díaz Vélez, hasta regresar al templo, donde concluyó la celebración.
A lo largo del trayecto, vecinos y devotos caminaron junto a la Virgen en una manifestación de fe que se repite cada año y que ya forma parte de la identidad religiosa y cultural de Almagro. La procesión reunió a familias, adultos mayores y jóvenes que acompañaron el recorrido con oraciones, cánticos y muestras de devoción.
Con motivo del evento, el Gobierno de la Ciudad implementó un operativo especial de tránsito que incluyó cortes momentáneos y sucesivos en las calles afectadas por el recorrido para garantizar el desplazamiento seguro de los peregrinos. El dispositivo contó con la participación de efectivos de la Policía de la Ciudad y agentes de tránsito, quienes aseguraron además el acceso de vecinos frentistas, peatones y vehículos de emergencia.
La organización estuvo a cargo de la Parroquia Nuestra Señora de Itatí, que coordinó las tareas logísticas, de seguridad, señalización y limpieza una vez finalizada la celebración.
Un templo nacido para la comunidad correntina
La Parroquia Nuestra Señora de Itatí fue creada en 1979 con el propósito de acercar la devoción a la patrona de Corrientes a la numerosa comunidad litoraleña radicada en Buenos Aires. Su origen está ligado a la Basílica de Nuestra Señora de Itatí y a la necesidad de contar con un espacio donde los fieles pudieran expresar su fe sin tener que viajar hasta la provincia mesopotámica.
El edificio donde funciona el templo había pertenecido a la Juventud Obrera Católica Femenina y fue donado al Arzobispado de Buenos Aires tras el cumplimiento de una promesa familiar. La donación fue aceptada por el entonces arzobispo Juan Carlos Aramburu, quien impulsó la creación de una parroquia dedicada a la Virgen de Itatí para fortalecer el vínculo espiritual de los correntinos con su patrona.
Desde el exterior, el templo mantiene la apariencia de una antigua vivienda, apenas distinguida por una gran cruz y un campanario. En su interior alberga una única nave y un altar abierto hacia un patio con vegetación, características que le otorgan un ambiente íntimo y singular. Con el paso de los años, se convirtió en un punto de encuentro para generaciones de familias litoraleñas que mantienen vivas sus tradiciones religiosas en la Ciudad.
Un símbolo que también está presente en Plaza Almagro
La presencia de la Virgen de Itatí en el barrio no se limita a la parroquia. En Plaza Almagro también existe un espacio dedicado a la advocación mariana: un monolito inaugurado en abril de 1990 con motivo del 400.° aniversario de la fundación de la ciudad de Corrientes.
La ermita fue impulsada por la Parroquia Nuestra Señora de Itatí junto con distintas asociaciones de residentes correntinos. Diez años más tarde incorporó una segunda placa conmemorativa por el centenario de la coronación pontificia de la Virgen.
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