martes, octubre 26

Los peligros del dióxido de cloro

Las autoridades sanitarias confirmaron que uso se encuentra autorizado para el tratamiento frente al coronavirus, pero su comercialización se expande en el mercado digital.

El Ministerio de Salud de la Nación insiste en recomendarle a la ciudadanía que desestime la compra del dióxido de cloro y enfatiza los peligros de consumirlo, ya que no encuentran evidencias de prevención frente a la COVID-19. “Queremos recordar la importancia de no automedicarse con ninguna medicación, ni con medicamentos que no están autorizados”, dijo la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti.

Desde el gobierno porteño, el ministro de Salud, Fernán Quirós, sostuvo que la entidad regulatoria de medicamentos e insumos médicos, ANMAT, no permitió el dióxido de cloro y agregó que “la salud en humanos requiere investigación, que es muy exigente, porque hablamos de vida humanas; para eso están los expertos que saben”.

El consumo de este producto prohibido y conocido como “la solución milagrosa” ya se habría llevado la vida en menos de 48 horas de un hombre y un niño de cinco años.

Porque lo sigue está confirmado: la ingesta de dióxido de cloro puede causar irritación en el esófago y estómago, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, intoxicaciones severas y otras complicaciones como trastornos hematológicos, cardiovasculares y renales.

Los sitios de venta online lo comercializan a un promedio de mil pesos el medio litro. Su popularidad se debe, en parte, a que días atrás, la conductora Viviana Canosa en su programa de Canal 9, bebió en vivo un trago de su botella con dióxido de cloro y dijo: “Vamos a despedirnos, voy a tomar un poquito de mi DCS, oxigena la sangre, viene divino, yo no recomiendo, les muestro lo que hago”.

De allí en más, las ventas se dispararon y la historia es la conocida.

Foto: Télam.