sábado, febrero 14

500 veces volver a vivir

El Hospital Italiano de Buenos Aires, ubicado en Almagro, alcanzó los 500 trasplantes cardíacos en adultos y consolida uno de los programas más experimentados de la región. 

El Hospital Italiano de Buenos Aires alcanzó un nuevo hito en su trayectoria sanitaria: la realización de 500 trasplantes cardíacos en pacientes adultos. La cifra no solo representa un número redondo dentro de la estadística médica, sino también un indicador del desarrollo sostenido de un programa de alta complejidad que se consolidó como uno de los más relevantes del país y de Latinoamérica.

El trasplante cardíaco es uno de los procedimientos más exigentes de la medicina moderna. No se trata únicamente de una cirugía de precisión: detrás de cada intervención existe una red de evaluación clínica previa, coordinación logística, cuidados intensivos, seguimiento a largo plazo y respuesta inmediata ante situaciones críticas. En ese entramado, el factor tiempo suele ser tan determinante como la pericia médica.

“Alcanzar los 500 trasplantes cardíacos no es sólo un número: es la expresión de un programa sólido, del compromiso de todo un equipo y de la confianza que los pacientes depositan en nosotros”, señaló el Dr. César Belziti, subjefe del Programa de Trasplante Cardíaco del hospital.

El primer trasplante realizado en la institución data de 1988. Desde entonces, el crecimiento fue progresivo, con una expansión que se intensificó en los últimos años. Solo en los últimos tres años se llevaron a cabo 50 intervenciones, un volumen que, según la evidencia médica internacional, se asocia a mejores resultados clínicos en prácticas de alta complejidad.

El programa mantiene tasas de supervivencia comparables con centros de referencia a nivel mundial, incluso en pacientes que llegan al trasplante en estado crítico o con asistencia circulatoria previa. Esta experiencia acumulada refuerza la confianza de los sistemas de derivación y de la comunidad médica, que encuentra en el centro una opción para casos de extrema complejidad.

En paralelo, la institución desarrolla un programa pediátrico que registró 52 trasplantes en la última década. Allí se abordaron cardiopatías congénitas severas, incluidos niños nacidos con ventrículo único. Tanto el área de adultos como la pediátrica funcionan además como espacios de formación profesional, investigación e innovación tecnológica.

La infraestructura es otro de los pilares del programa. El hospital cuenta con quirófanos equipados para cirugía cardiovascular de alta complejidad, unidades coronarias especializadas y áreas específicas para el posoperatorio. El trabajo es interdisciplinario: cirujanos, cardiólogos, anestesiólogos, perfusionistas, enfermeros, kinesiólogos, técnicos y residentes intervienen de forma coordinada en cada proceso.

La incorporación de tecnologías como los sistemas de soporte circulatorio avanzado y la ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea) amplió las posibilidades de tratamiento. Estos recursos permiten sostener a pacientes críticos, facilitar traslados desde distintos puntos del país y mejorar las condiciones clínicas antes del trasplante. En pediatría, además, el uso del corazón artificial cumple un rol clave como puente hasta la llegada de un órgano compatible.

Foto: Hospital Italiano de Buenos Aires.

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