lunes, junio 17

Arte para resistir en la Casa Pringles

 

El Grupo de Arte Callejero (GAC) inauguró la “Muestra (Nuestra) Casa” en la Casa Pringles de la calle del mismo nombre al 340-342 en el barrio de Almagro. Fue subastada ya siete veces.

Un grupo de artistas visuales, en solidaridad con la experiencia de vida comunitaria de Casa Pringles, propusieron “distintas posibilidades y derivas, herramientas y ensoñaciones”, según indicaron a TdB desde la organización que aún resiste el desalojo por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en Pringles 340-342 de Almagro, en la Comuna N° 5.

Inauguraron desde el Grupo de Arte Callejero (GAC) una muestra el 12 de mayo pasado titulada “Muestra (Nuestra) Casa” y por la noche hubo una conversación entre artistas y curadores.

Desde ahora puede visitarse solo los días sábados en las 17 y las 20 horas, y estará montada hasta su cierre el 26 de mayo.

Participan los artistas Daniel Alva; Javier del Olmo; Lucas Di Pascuale; Tobías Dirty; Gac; MagdalenaJitrick; Ana López; Leo Ramos; Daiana Rose. Curadoras: Mariela Scafati y Ana Longoni.

Cabe recordar que, desde hace años, la comunidad educativa de Almagro y alrededores vienen denunciando que el edificio se destine en su totalidad a usos educativos para ampliar las vacantes escolares en la zona.

En los últimos años se han realizado una serie de actos y reclamos al respecto. En la legislatura porteña además se pidió dejar sin efecto las leyes que avalan la subasta.

Las familias que hoy ocupan el inmueble divulgaron un comunicado oficial, en marzo, al que tuvo acceso TdB, que decía: “Casa Pringles es nuestra casa. Ahí vivimos 10 pibas con nuestros hijos. Estamos en estado de alerta porque el Gobierno de la Ciudad, la Administración de Bienes y el Poder Judicial de CABA nos quieren desalojar”.

El inmueble pertenecía a Eduardo Sivori, un pintor argentino fallecido en 1918, quien dejó la casa para ser usada con fines culturales. Luego, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lo convirtió en un espacio de archivo, que con el correr del tiempo quedó en un estado de abandono.

El ejecutivo porteño la subastó en estos meses anteriores en siete oportunidades y nunca pudo concretar la venta. Y hay arte y resistencia, como un modo de respuesta a la iniciativa oficial.