sábado, septiembre 25

Memoria por Cromañón y Luis Viale

Familiares de las víctimas y sobrevivientes de las masacres de Cromañón, en la que murieron 194 personas en un boliche, y de Luis Viale, donde fallecieron una mujer y cinco niños por el incendio en un taller textil clandestino, pidieron ayer en la legislatura por la expropiación de estos dos inmuebles y convertirlos “centros de memoria”.

Este grupo organizó una conferencia de prensa antes de la reunión de la Comisión Especial de Seguimiento y Prevención de la Violencia Institucional y estuvo encabezada por Silvia Bignami, integrante del Movimiento Cromañón y mamá de Julián Rozengardt, quien murió en el local bailable de Once; Lourdes Hidalgo, sobreviviente del incendio del taller textil de Caballito; y Mercedes de Mendieta, legisladora del Frente de Izquierda Unidad.

La legislatura recibió en este 2021 dos proyectos que apuntan a que pasen a manos del Estado los inmuebles sitos en Bartolomé Mitre 3060 (ex local bailable República Cromañón) y Luis Viale 1260 (taller textil clandestino).

El primer proyecto plantea que el edificio del boliche de la zona de Once, propiedad de Rafael Levy -el mismo dueño que al momento del incendio- sea expropiado para “resguardar los elementos testimoniales que hacen a su valor histórico-cultural y configuran la memoria histórica colectiva de la Ciudad”.

El segundo expediente, que está impulsado por la Comisión por la Memoria y Justicia de los obreros textiles de Luis Viale, destaca “el interés por preservar el sitio” a partir de “connotaciones afectivas y racionales”.

Durante la reunión, Belkys Contino, sobreviviente de Cromañón, pidió a los legisladores “de todos los partidos políticos que pongan en la agenda” las propuestas porque “vamos a seguir luchando, nuestra lucha es inclaudicable”.

Lourdes Hidalgo, sobreviviente del incendio del taller textil de Caballito, señaló que buscan “que las muertes no queden en el olvido” porque “lo que pasó en Luis Viale no fue una tragedia ni un accidente, sino una masacre patronal”.

Por su parte, la legisladora del Frente de Izquierda-Unidad y presidenta de la Comisión Especial, Mercedes de Mendieta, consideró que “expropiar ambos edificios es parte de la lucha contra la impunidad”, y aseguró que “tienen que ser espacios de la memoria porque ambas masacres demuestran una violación a los derechos humanos fundamentales”.

Ph: Eliana Obregón – Télam.-