martes, octubre 26

“Fue algo sorpresivo el desalojo”

Asomó marzo y en su primer día se desalojó una casa vieja ubicada sobre la Avenida San Juan 3.367 en el barrio de Boedo, habitada por 22 personas, quienes manifestaron su residencia hacía más de 15 años y que el dueño del lugar no les había avisado que quería vender la propiedad.

“Hasta el 31 de marzo quedan suspendidos los desalojos, extendiendo el plazo de vigencia de los contratos y el congelamiento de precios de alquileres, dispuestas por Decreto 320/20 hasta la misma fecha”, esto dice el Decreto  firmado por el gobierno nacional en plena pandemia y es lo que no se cumplió en la vivienda que finalmente fue desalojada en la Avenida San Juan 3.367. La conclusión anticipada de esta crónica de TdB es: el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sigue desalojando familias.

Quienes vivían allí aseguraron a este medio digital que pagaban el alquiler a una mujer que decía ser la dueña. Sin embargo, la propiedad no pertenecía a la mujer y se trató de una estafa. A pesar de la presencia de personal la Defensoría del Pueblo, y ante  la negativa de las y los inquilinos, el desalojo continuó su curso.

Tintas de Boedo dialogó con Bianca, una joven de 28 años, ex inquilina de la vivienda, quien al respecto del desalojo refirió: “La casa estaba en juicio, eso lo sabíamos. Con la diferencia de que el dueño nos iba a avisar como para tener el tiempo necesario para buscar algo en otro lado, eso no sucedió. Seguían cobrando el alquiler igual. Supuestamente avisaron tres veces, con órdenes de desalojo pero nunca nadie nos avisó, no llegaban a la casa, y la abogada que nos defendía tampoco”

“No nos dieron ninguna solución. Sólo un subsidio que lo dan por única vez, y la Defensoría a pesar de tener buenas intenciones de ayudarnos, no pudieron evitar el desalojo. Yo pude venirme a vivir a lo de una amiga, pero sinceramente el resto de los vecinos no sé en qué situación quedó, tampoco sé si quedaron en la calle. Algunos salieron a buscar desesperadamente a familiares. En el momento del desalojo apareció un juez, un supuesto dueño que nunca habíamos visto y que habría ganado el juicio de la casa, y la Policía de la Ciudad. Además, por lo que tengo entendido, estaba metida una inmobiliaria y una constructora. O sea que al dueño no le importó nada y priorizó hacer un negocio que le redituara. Por suerte todo transcurrió, a pesar del momento doloroso y los nervios de la gente, sin violencia. Como el juicio empezó antes, no entrabamos en el decreto supuestamente, eso fue lo que nos dijeron. Fue algo sorpresivo”, detalló Bianca.

Recordemos que el Ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación, Jorge Ferraresi, ya confirmó que no se extenderá el decreto que prohibía los desalojos y el aumento de alquileres más allá del 31 de marzo de 2021.

Por otro lado, en la Ciudad de Buenos Aires hay 365.000 hogares que sufren déficit habitacional, mientras tanto el gobierno porteño  prioriza los negocios inmobiliarios de viviendas privadas caras y con fines especulativos.