
La Ciudad continúa con el operativo para liberar veredas ocupadas por estructuras abandonadas. Más de cien puestos fueron removidos en distintos barrios porteños.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanza con un plan para retirar puestos de diarios y flores que permanecen abandonados en la vía pública, una situación que se repite en distintos barrios porteños, entre ellos Flores. El objetivo de la iniciativa es recuperar espacio en las veredas y mejorar la circulación de peatones.
La medida es impulsada por el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad de Buenos Aires, que ya concretó el retiro de 115 estructuras que se encontraban sin actividad. Muchas de ellas permanecían cerradas desde hace años y presentaban signos de deterioro.
Desde el gobierno porteño explicaron que estos puestos, cuando quedan abandonados, terminan generando distintos problemas en el espacio público. Además de ocupar superficie en veredas que en algunos casos son angostas, suelen convertirse en puntos de acumulación de residuos o en estructuras deterioradas que afectan el entorno urbano.
El programa se basa en un relevamiento previo realizado por la administración de la ciudad. Según ese registro, actualmente existen 1.138 puestos instalados en la vía pública. De ese total, 940 corresponden a kioscos de diarios y revistas, mientras que 371 están destinados a la venta de flores.
Sin embargo, el operativo no apunta a eliminar todos estos espacios, sino únicamente aquellos que presentan una inactividad prolongada comprobada. Es decir, puestos que permanecen cerrados durante largos períodos y cuyos titulares no acreditan el funcionamiento comercial.
El procedimiento comienza con una inspección realizada por personal del área de Espacio Público. Si se detecta que la estructura no tiene actividad, se inicia un proceso de intimación al titular para que regularice su situación o presente la documentación correspondiente.
En caso de que el responsable no responda a las notificaciones o no cuente con la habilitación necesaria, la Ciudad avanza con la remoción del puesto. En otros casos, cuando la habilitación sigue vigente pero el kiosco permanece cerrado de manera definitiva, se evalúa la baja comercial antes de proceder a su retiro.
El ministro del área, Ignacio Baistrocchi, señaló que el plan forma parte de una política de ordenamiento del espacio público. Según explicó, cuando estos puestos quedan sin mantenimiento se deterioran con el tiempo y afectan la circulación en las veredas.
Una vez retiradas, las estructuras no se destruyen de inmediato. Los puestos son trasladados mediante grúas a un depósito estatal ubicado en el barrio de La Boca, donde permanecen almacenados durante un plazo legal de dos meses.
Durante ese período, los titulares todavía tienen la posibilidad de presentarse para recuperar el puesto, siempre que regularicen su situación y abonen la multa correspondiente. Si nadie reclama la estructura dentro de ese plazo, el mobiliario pasa a disposición final y se destina como chatarra.
Los datos oficiales muestran que el programa se viene desarrollando de manera progresiva. En 2024 se retiraron 36 puestos, en 2025 la cifra ascendió a 71 y en los primeros meses de 2026 ya se sumaron ocho nuevas remociones.
Desde la administración porteña indicaron que el operativo continuará en distintos barrios con el objetivo de seguir liberando veredas y mejorar las condiciones del espacio público.
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Redactora de www.tintasdeboedo.com.ar
