sábado, septiembre 25

La clave estuvo en la lucha vecinal

En el décimo aniversario de la inauguración de la Plaza Mariano Boedo, icónico espacio verde de Boedo, desde la Comuna N° 5 organizaron un encuentro virtual para recordar el reclamo de los vecinos y vecinas para obtener este predio. El evento contó con la participación de diferentes referentes barriales y políticos.

La Plaza Mariano Boedo es un símbolo de la lucha barrial. Es que el predio ubicado entre las calles Estados Unidos, Sánchez de Loria, Carlos Calvo y Virrey Liniers constituye el primer espacio verde del barrio y es fruto de más de 50 años de reclamos de los vecinos de Boedo.

En el 2011 el sueño se volvió realidad y a diez años de su inauguración, el pasado martes 8 de junio, la Comuna N° 5 decidió recordar este hito barrial con un encuentro virtual en donde participaron diferentes referentes que fueron parte del histórico reclamo.

La apertura del encuentro la realizó Sebastián Perdomo, Presidente de la Junta Comunal N° 5, quien destacó que es “una fecha importante para el barrio de Boedo y para toda la Comuna N° 5” y agregó que es necesario que “no pase de largo un hito tan importante como es que hayan pasado diez años desde que se inauguró y podamos contar con un espacio tan lindo como la Plaza Boedo”.

A su vez, recordó los hechos que ocurrieron para que el proyecto de la plaza fuera aprobado y a las organizaciones que fueron parte del reclamo. “Es un espacio que hoy disfrutan todos los vecinos y vecinas y que se ha revalorizado al mil por ciento en una situación como es ésta, la de la pandemia, donde cada espacio público, cada espacio de encuentro, cada espacio al aire libre vale oro”.

La Plaza Boedo cuenta con 10.500 metros cuadrados de un terreno que estuvo en desuso durante décadas. Allí funcionó una estación de tranvías hasta 1963 y a principios de siglo se había convertido en un baldío abandonado.

En el 2006, la legislatura porteña ordenó su expropiación y la construcción de un parque, el cual recién se pudo inaugurar en 2011. Actualmente, el parque cuenta con un anfiteatro, un área para eventos y exposiciones, zonas de juegos para niños, solarium verde, áreas con mesas y pérgolas de sombra cubiertas de enredaderas.

Marcelo Bouzas, Presidente de la Junta Comunal N° 5 al momento de la inauguración de la plaza, expresó que “fue un trabajo terrible llegar a tener la plaza Boedo. Fue un trabajo de todos, de muchos vecinos, mucho sudor, muchas discusiones, algunas veces no nos hemos puesto de acuerdo. El resultado está a la vista y tenemos una de las mejores plazas de Buenos Aires en nuestro querido barrio de Boedo. Eso era un espacio degradado totalmente y logramos tener una plaza contra viento y marea”.

Por su parte, Roberto Zatelli, Presidente de la Junta de Estudios Históricos del Barrio de Boedo, recordó el trabajo de Aníbal Lomba, histórico presidente de la institución y uno de los referentes del reclamo. Marcela Lomba, su hija y miembro actual de la junta, recordó vivencias con su padre de cuando tenían que ir a la plaza Martín Fierro porque Boedo no tenía plaza y describió cómo eran las juntadas de firmas, las manifestaciones y el aporte que realizaron los espacios políticos y organizaciones a la causa.

Oscar Laudren, Presidente del Rotary Club de Boedo, recordó la participación de su institución en el reclamo y fue Patricia Roselló, por la Red Cultura Boedo, quien dio cierre al encuentro. Ella rememoró que “esta era una antigua estación de tranvía que fue perdida en la dictadura. Después de casi 50 años, los vecinos logramos recuperar ese predio para la comunidad. La peleamos desde la juntada de firmas”.

Por último, aprovechó la ocasión para pedir que el edificio de la sede comunal sea utilizado como un espacio para la cultura, ya que es el destino que se le otorgaba en el proyecto, y que traslada a la sede comunal a otro espacio en el centro del barrio de Boedo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se recomienda que en las ciudades haya un mínimo de 10 metros cuadrados de espacios verdes por habitante. Se calcula que en Boedo hay alrededor de un 0,2 metro cuadrado de verde por habitante, con lo cual aún queda mucho por hacer. Sin embargo, la Plaza Boedo recuerda cómo la unión vecinal fue clave para obtener un espacio verde muy necesario en el barrio.