martes, octubre 26

“La comuna tiene un problema muy grave de falta de árboles y espacios verdes“

La Asociación Basta de Mutilar es un grupo ciudadano que se formó en el año 2012 para proteger y preservar el follaje frondoso del arbolado público en las veredas porteñas. Con los años y la creciente problemática se ampliaron a espacios verdes de suelo absorbente, como son las plazas y los parques.

Este medio digital de la Comuna N° 5 conversó con su fundadora, María Angélica Di Giacomo, quien comentó sobre el trabajo que realizan“Tenemos reuniones mensuales y actividades variadas, damos charlas y paneles, y nos formamos continuamente a través de cursos. Hemos trabajado con miembros del Poder Legislativo con proyectos de ley, y tenemos contacto con el Poder Judicial con la acción de amparo que motivó la medida cautelar y la reciente sentencia de la cámara. Los contactos que nos resultan más difíciles son con las Juntas Comunales y con el Gobierno de la Ciudad. Si bien hay juntistas y personas en los Consejos Consultivos que saben de nuestro trabajo y que se preocupan por colaborar, nos es muy difícil. La biomasa vegetal está en franca decadencia, deterioro y disminución“.

Cada vez más personas acuden a Basta de Mutilar para consultar y saber qué hacer en caso de que se extraiga, se tale o pode un árbol de manera ilegal.

En particular, en febrero del año 2017 la Dra. Claudia Heras presentó una acción de amparo que motivó una medida cautelar aún vigente. El gobierno porteño hizo una apelación, la cual fue rechaza. Pero sumaron un recurso de inconstitucionalidad, cuyo resultado también fue negativo.

En febrero del año 2021, el juez dio la sentencia de primera instancia, el GCBA volvió a apelar y el 6 de septiembre la Sala 1 de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso, Administrativo y Tributario rechazó nuevamente las apelaciones. El GCBA volvió a presentar un recurso de inconstitucionalidad y actualmente se encuentra en la justicia.

El punto parece estar en la reglamentación de la Ley de Arbolado Público Urbano N° 3.263 y Di Giacomo es clara: “Si bien aun no está la reglamentación de la ley, no es imprescindible porque la ley en si misma ya protege a los árboles y da muchas pautas de cuándo y cómo hay que hacer las intervenciones. La ley se tiene que respetar independientemente esté reglamentada o no, es por eso que el poder judicial nos ha dado la razón. Se malgasta el tiempo con apelaciones en vez de poner los recursos económicos y humanos en preservar, plantar y cuidar. Basta de usar nuestro dinero en destruir, en el actual contexto climático y de edificación creciente en deterioro de nuestra arboleda”.

La partida presupuestaria destinada al arbolado urbano se distribuye -según Basta de Mutilar– de esta manera: “Dos mil quinientos millones de pesos se utilizan cada dos años en la ciudad para realizar podas, mutilaciones, cortes de raíces, extracciones, siendo solo el 4,7% el que se utiliza para plantación. No hay presupuesto para cuidado, nuevas planteras, tratamientos fitosanitarios ni estudios no invasivos en los árboles”.

¿Cuáles son los beneficios ambientales del arbolado urbano? Son indispensables e irremplazables ya que fijan CO2 (dióxido de carbono), bajan la temperatura en veredas y calles en meses cálidos, absorben gases contaminantes, filtran partículas solidas de la combustión, absorben el agua de lluvia, ralentizan la caída del agua en precipitaciones copiosas, su sombra nos protege de radiaciones ultra violentas, son cobijo y hábitat de fauna.

En cuanto a las particularidades en la Comuna N° 5, Di Giacomo señaló que “tiene un problema muy grave de falta de árboles y espacios verdes de suelo absorbente. Las pocas oportunidades que hay para aumentar  los espacios verdes se están usando para negocios inmobiliarios. La situación es muy grave. En algunas zonas de Almagro donde se están construyendo muchos edificios, los árboles que están en las veredas los estropean con las máquinas que entran en las constructoras porque no los protegen de ningún modo. En los casos más extremos sacan los árboles ilegalmente, porque una constructora no tiene permiso para sacar los árboles, y después tapan la plantera, sin ninguna noción de lo que es un bien público”.

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