jueves, junio 30

Mayores activos

 

En la Casona de Humahuaca se realizan Encuentros Participativos para Personas Adultas Mayores. Charlamos con Graciela Citro, una de las coordinadoras del espacio, para conocer sobre esta propuesta y los beneficios que trae para la salud.

Una de las cosas que provocó la pandemia fue el aislamiento generalizado y el corte del vínculo social. En particular, esto afectó a los adultos y adultas mayores, los cuales fueron los que mayores recaudos tuvieron que tomar para cuidar su salud. Así, en esta nueva etapa, en donde se produce un regreso a la vida social, las personas mayores pueden encontrar dificultades para conectar con sus pares y recuperar vínculos.

Es en este contexto que surge esta propuesta de los Encuentros Participativos para Personas Adultas Mayores en la Casona de Humahuaca (Humahuaca 3508).

Una oportunidad para socializar, enfrentar nuevos desafíos y conversar sobre las problemáticas que se viven en el día a día. Graciela Citro, coordinadora de la actividad, cuenta de qué se trata este espacio.

Tintas de Boedo: ¿De qué se trata esta propuesta?

Graciela Citro: Nosotras durante muchísimos años trabajamos con grupos de personas mayores, que conformaban la asociación civil Jardín de Otoño, en el Hospital Fernández, pero luego vino la pandemia y estos grupos dejaron de funcionar. Ahora los estamos retomando, en un espacio diferente. La Casona de Humahuaca es un espacio que conozco desde hace muchos años y donde he dado talleres a la comunidad. Ellos muy amablemente abrieron sus puertas para ofrecer este lugar a los adultos mayores para que puedan encontrarse. La dinámica que estamos llevando es de un encuentro por semana, los martes desde las 14.30 hasta las 16.30. El propósito es encontrarse con pares, compartir algunas cuestiones que hacen a la vida cotidiana y se trata de poder charlar de las cosas que preocupan a las personas mayores y que sabemos que es bueno poder compartir con otros y entre todos ir construyendo estrategias para pasar mejor los días.

TdB: ¿Cómo encontraron a los adultos mayores después de la pandemia?

GC: La pandemia fue un momento bastante duro porque sobre todo las personas mayores quedaron bastante aisladas y casi sin contacto social. El resto de las personas después de un tiempo volvimos a nuestros trabajos o de alguna manera seguimos manteniendo algún contacto, en cambio, los adultos mayores estuvieron sumamente recluidos. Por eso es que les cuesta muchísimo volver a retomar las actividades, retomar esa vida previa que tenían. Tal vez, porque todavía tienen miedo y porque volver a salir implica volver a esos desafíos del estar afuera, compartir otros espacios. Entonces, está siendo muy progresiva y lenta la vuelta a la normalidad. Creo que en las infancias, en las adolescencias y en la tercera edad es donde más se ha sentido este tema del encierro y del aislamiento. Así que es muy importante habilitar espacios donde las personas mayores sepan que pueden recurrir, que pueden encontrarse con otras personas, dónde compartir y ser parte.

TdB: ¿De qué se trata el envejecimiento activo?

GC: El envejecimiento activo es un término que se está utilizando desde hace muchos años. Se tiende a que las personas adultas mayores sean partícipes de las decisiones en relación a cómo enfrentar esta etapa de la vida, sean parte de poder generar nuevas estrategias, nuevas políticas públicas, que realmente sean escuchadas, tengan su voz y voto y sean quienes definen esos caminos. Para nosotros es sumamente importante que las personas mayores tomen parte y que realmente puedan encontrar un lugar donde poder dejar su voz, donde poder generar nuevos lazos, nuevos vínculos. La familia es fundamental pero también hay una realidad que es que muchas veces no hay esa posibilidad de estar compartiendo ciertos espacios con los hijos. Así que es bueno que las personas mayores sean capaces de generar sus propios espacios, sus encuentros, salidas y poder armar proyectos. Compartir una actividad es sumamente favorecedor para ese envejecimiento activo.

TdB: ¿Cómo son los encuentros?

GC: Este es un espacio en donde recibimos a las personas que tengan ganas de encontrarse, de leer, de compartir. Siempre llevamos una temática determinada sobre alguna cuestión que los atraviesa. Es una propuesta comunitaria abierta al barrio. En esta etapa de la vida, hay estructuras bastante rígidas por todos los mandatos que uno lleva, entonces, hay que trabajar mucho ese aspecto. Hay cosas que a veces las personas mayores no tenían permitidas o no estaban contempladas o que por pertenecer al género femenino se enfrentaban a infinidad de limitaciones. Entonces, está bueno recorrerlas, poder abordarlas y poder repensar esas cosas que no se pudieron llevar a cabo, y qué hacemos con todo eso que nos quedó pendiente. Se trabajan muchos temas interesantes como la soledad, aceptar los cambios, los afrontamientos diarios de la vida, la forma de comunicar las necesidades, la autoestima, la sexualidad, formas de vincularse,  entre otros.

TdB: ¿Cómo empezaste a trabajar con los adultos y adultas mayores?

GC: Trabajo hace muchísimos años con las personas adultas mayores. Empecé en el Centro de salud Ameghino, y desde allí nunca lo dejé. Es una población que siempre me gustó porque sé que es mucho lo que hay para hacer. Veía que iba aumentando la pirámide poblacional en forma inversa con el paso de los años y que el promedio de vida es cada vez más alto, cada vez se puede llegar a vivir más y mejor. Entonces, es una población que tiene mucho por desarrollar y que durante mucho tiempo se la desatendió.

TdB: ¿Desde qué perspectiva trabajan?

GC: Nosotras promocionamos espacios de salud desde una perspectiva integral que entiende a la persona con todas sus capacidades y habilidades para poder desarrollarse plenamente. Hoy en día llevamos adelante este espacio con mi compañera, Dora Baisburd, con quien compartimos hace muchos años esta hermosa labor, con la idea de ponerle mucho esfuerzo para que estas personas adultas mayores puedan volver a reencontrarse, a pasarla bien, a divertirse, a sonreír junto a pares. Poder hablar de las cosas que van de la mano de esta etapa de la vida, donde los hijos muchas veces están lejos, o tampoco comparten tiempo por sus propios ritmos de vida, entonces, los adultos se sienten desplazados dentro de lo que son los vínculos familiares. Por eso, el reencontrarse con otras personas que atraviesan estas mismas problemáticas les ayuda a encontrar nuevas estrategias para poder sentirse activos.