
La intervención incorporó canteros, caminos drenantes y nuevo mobiliario para proteger el verde y ordenar el uso del espacio. Las mejoras apuntan a preservar la vegetación y fortalecer la plaza como lugar de encuentro en el barrio.
La Plaza Almagro, uno de los espacios verdes más concurridos de la Comuna N° 5, fue escenario de una serie de trabajos orientados a mejorar sus sectores de estar y ordenar el uso del espacio público. La intervención buscó recuperar áreas que presentaban un marcado deterioro y, al mismo tiempo, generar condiciones más favorables para el encuentro y el descanso de quienes visitan el lugar a diario.
Ubicada entre las calles Jerónimo Salguero, Sarmiento, Teniente General Perón y Bulnes, la plaza cumple un rol central en la vida cotidiana del barrio. Sus sectores de estar habían sido concebidos originalmente para acercar a vecinos y vecinas al entorno verde, promoviendo instancias de esparcimiento al aire libre. Sin embargo, con el paso del tiempo, el uso intensivo y algunas prácticas inadecuadas comenzaron a afectar de manera visible la vegetación.
De acuerdo con la información difundida oficialmente, uno de los principales factores de desgaste fue la circulación constante de mascotas sobre superficies parquizadas que no estaban preparadas para ese nivel de tránsito. Esta situación provocó la pérdida de césped y dificultades en el desarrollo de especies vegetales, lo que derivó en áreas con tierra expuesta y menor calidad ambiental.
Frente a este panorama, las tareas de renovación se enfocaron en la recuperación de los sectores verdes comprendidos dentro de las zonas de estar. Una de las decisiones centrales fue la incorporación de canteros de distintas alturas. Estos nuevos límites físicos cumplen una doble función: por un lado, protegen la vegetación al restringir el acceso directo a las superficies con plantaciones; por otro, ordenan la circulación peatonal dentro del espacio intervenido.
Entre los canteros se dispusieron caminos con solado drenante, que conforman ahora un paseo interior. Este tipo de superficie permite una mejor absorción del agua de lluvia, reduce la formación de barro y contribuye a la sustentabilidad del espacio. A la vez, organiza los recorridos y orienta el tránsito de personas, evitando que se generen senderos informales sobre el césped.
La intervención también incluyó la incorporación de nuevo mobiliario urbano. Bancos y elementos de apoyo fueron distribuidos en los sectores renovados con el objetivo de ofrecer mayor comodidad a quienes utilizan la plaza para descansar, conversar o pasar el tiempo al aire libre. De esta manera, se buscó reforzar el carácter de estos espacios como puntos de encuentro barrial.
Desde el enfoque del proyecto, las mejoras no solo apuntaron a una puesta en valor estética, sino también a promover un uso más responsable y equilibrado del espacio público. Al delimitar áreas, ordenar circulaciones y proteger la vegetación, se intenta favorecer la convivencia entre distintas formas de uso sin comprometer la conservación del entorno verde.
Con estas acciones, la Plaza Almagro suma sectores de estar renovados que combinan infraestructura, paisaje y criterios de cuidado ambiental. El objetivo a mediano y largo plazo será sostener estas condiciones mediante el mantenimiento y el compromiso de quienes hacen uso cotidiano de uno de los pulmones verdes más representativos del barrio.
Foto: GCBA.
![]()
Redactor de www.tintasdeboedo.com.ar
