miércoles, abril 22

“Siempre se puede mejorar un poco más”

El presidente de la Junta Comunal 5, Sebastián Perdomo, hace un balance de su gestión desde 2019 y señala los principales desafíos de Almagro y Boedo. 

En una oficina atravesada por mapas, fotos de obras y el ir y venir de vecinos y vecinas, Sebastián Perdomo hace un balance de sus años al frente de la Junta Comunal 5. Presidente comunal desde 2019, vecino de Almagro y con fuerte presencia territorial, repasa logros, deudas pendientes y los desafíos estructurales que atraviesan a los barrios. 

Espacios verdes, tránsito, seguridad, identidad barrial y participación ciudadana aparecen como ejes centrales de una gestión que, él mismo define, que nunca puede darse por terminada. De esta manera, Perdomo reflexiona sobre el presente y el futuro de la Comuna N° 5, pero también sobre su recorrido personal en la política y el momento que vive la Ciudad.

Tintas de Boedo: Más de seis años de gestión. ¿Qué sensaciones te deja este recorrido? ¿Con qué estás conforme y qué sentís que quedó pendiente?

Sebastián Perdomo: Creo que hay algo con lo que siempre hay que luchar, que es conformarse. En cualquier laburo vinculado al servicio público, y particularmente en la comuna, entendés rápidamente que nunca vas a poder resolver todos los temas. No existe la “misión cumplida”. Siempre se puede mejorar un poco más. Dicho eso, hicimos un montón de cosas que a mí me llenan de orgullo. Seis años no es poco y ahora, promediando la mitad de esta última gestión, también aparece la sensación de que queda poco tiempo, que entramos en tiempo de descuento, porque en 2027 termina mi etapa acá.

TdB: ¿Cuál es hoy el gran tema pendiente en la comuna?

SP: Sin duda, los espacios verdes. Y no es solo un problema de la Comuna 6: es una dificultad de todo el eje centro de la ciudad. Hay muchas manzanas que están a más de diez o doce minutos caminando de un espacio verde. Esta zona fue históricamente muy densa, muy edificada, con otra lógica de desarrollo urbano. No tuvimos las grandes quintas que después se transformaron en pulmones verdes, como pasó en el norte. Entonces hoy generar nuevo verde implica desafíos enormes.

TdB: Uno de los proyectos recientes fue la calle Castro como calle verde. ¿Cómo está hoy esa experiencia?

SP: Hoy Castro ya es un tema cien por ciento nuestro, porque estamos en la etapa de mantenimiento. La obra la hizo otra área de gobierno y eso siempre complejiza el vínculo con los vecinos, porque vos tenés que dar respuestas sobre algo que no manejás directamente. Fue una obra que se demoró, tuvo dificultades, y los vecinos tuvieron mucha paciencia. Ahora estamos en una etapa de mantenimiento. Plantamos alrededor de 1300 especies nuevas y vamos a sumar una cantidad similar. El gran desafío es el vandalismo: robo de plantas, roturas del sistema de riego, basura en los canteros. También es algo relativamente nuevo para esta zona esto de tener verde a lo largo de toda una calle, entonces cuesta que todos se apropien y lo cuiden. Pero hay muchos vecinos muy comprometidos y el diálogo es bueno, más allá de que siempre hay distintas miradas.

TdB: ¿Hay otros espacios que estén pensando recuperar como verde?

SP: La Plaza 18 de Diciembre puede seguir ampliándose. Ya logramos que crezca cuando la empresa de colectivos que usa el predio bajo la autopista cedió parte del espacio. A futuro, si esa regulación de colectivos se puede trasladar, estamos hablando de un predio que podría rondar los 5000 metros cuadrados. Después, en Almagro, el gran sueño es avanzar con el proyecto del Corredor Verde del Oeste, sobre la trinchera del Sarmiento. Tapar la trinchera y hacer plazas, como en Mitre y Medrano. Pero son obras muy caras y requieren coordinación con Nación, algo que hoy es complejo.

TdB: El tránsito es otro tema sensible, sobre todo en la zona del Hospital Italiano.

SP: Sí, es de los principales problemas. El estacionamiento medido en la zona del hospital fue un paso importante para generar rotación. También, hicimos medidas puntuales como levantar estacionamiento en algunas cuadras para liberar carriles. Pero para que eso funcione necesitás control efectivo, grúas, agentes. Y después hay un problema estructural: la ciudad está pensada en sentido este-oeste y tenemos muy pocas vías fluidas norte-sur, más la barrera del ferrocarril.

TdB: ¿Y la seguridad? ¿Cómo ves la participación de los vecinos en las reuniones con comisarías?

SP: Hay un grupo estable que participa y otros vecinos que van por temas puntuales. También, hay que discutir si la reunión presencial es el único mecanismo válido hoy. La seguridad necesita respuesta inmediata, no esperar a una reunión mensual. Yo veo buena respuesta de las comisarías y buena interacción con los vecinos. Pero es un tema muy ligado a la situación social y económica general.

TdB: En lo positivo de tu gestión, ¿qué destacás?

SP: Dos cosas. Una más conceptual: nunca nos desenchufamos, nunca dejamos de estar cerca del vecino. Y otra concreta: transformar espacios públicos para que se usen. La placita Jorge de Lellis, en Almagro, era un bloque de cemento lleno de rejas. La abrimos, le pusimos verde, la hicimos accesible. Hoy hay familias que van a tomar mate ahí. Es chiquita, pero cambió totalmente su lógica.

TdB: ¿Qué te llevó a meterte en política?

SP: Estudié Relaciones Internacionales, pero entendí que el mayor servicio que necesitaba el país era que quienes tuvimos la oportunidad de estudiar trabajáramos para que más personas accedan a esas oportunidades. Siempre me quedó una frase: “Vocación más formación es igual a obligación”. Si tenés las ganas y la capacidad, tenés la obligación de dedicarte a lo público.

TdB: Para cerrar: ¿qué creés que la Ciudad necesita potenciar?

SP: La movilidad. Hay que fortalecer el transporte público, el subte, las bicicletas, pensar una red metropolitana más integrada. Si no conducís esa dinámica, la ciudad se llena de autos y se satura. Ese es uno de los grandes desafíos de la Ciudad de Buenos Aires.

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