sábado, julio 31

Sin Tregua

Lo que durante la pandemia parecía un bloque sólido de trabajo articulado entre Fernández, Larreta y Kicillof -aunque con notorias diferencias ideológicas dentro de la tríada-, en realidad se desmoronó de golpe y porrazo con el anuncio oficial de la creación de un fondo fiscal para fortalecer a la provincia con recursos y así poder afrontar los reclamos de la policía bonaerense.

Esta noticia cambió la agenda política de debate, dando por acabada la tregua sanitarista. Volvió la disputa del gato y el ratón, en una reedición que reemplaza a CFK-Macri por Alberto-Horacio.

Por más que no quieran decirlo, de un lado y del otro, la grieta está más viva que nunca, al empezar a vislumbrarse el escenario elecciones de medio término 2021 y la nueva normalidad post-pandemia COVID-19.

Cuentan que el presidente le dijo al jefe de gobierno por mensaje de texto que se quede tranquilo y que lo iban a resolver de otro modo. Y que el jefe de gobierno está muy molesto por anoticiarse minutos antes de la conferencia de prensa mencionada  de lo que sucedería con el esquema de recursos y que la reorientación de los puntos de coparticipación que saldrán de la Ciudad para cruzar la General Paz se dirimirán en la Corte Suprema de Justicia de la Nación para defender la autonomía y los derechos de los  porteños y las porteñas.

Un revival siglo XXI del Unitarismo y el Federalismo argentino.

De un lado dicen querer corregir desequilibrios presupuestarios de la patria en función de una demanda puntual de la provincia y del otro agitan con el corte de los fondos en medio de una pandemia de forma sorpresiva e intempestiva.

No es posible colocar otro título a la falta de diálogo y a la primera plana las acusaciones entre oficialismo y oposición.

Veamos más a fondo, en perspectiva y en contexto. En 2016, el entonces presidente Macri había incrementado por decreto los fondos coparticipables destinados a la ciudad, elevándolos del 1,40% del total a 3,75%, un porcentaje luego rebajado a 3,50% por el Pacto Fiscal de 2017.

El argumento para dicha medida fue el traspaso de la Policía a manos del gobierno porteño. El adicional dado para la transferencia de la Policía de la Ciudad fue de $35.186 millones, más un 1,40% original de coparticipación de $28.920 millones, da un resultado provisorio de $64.106 millones.

Pero… ¿Cuánto representa esa cifra?

Representa 2, 57% puntos, pero los puntos reales transferidos fueron de 3,5% puntos, es decir, 0,93% más. Hasta aquí el análisis objetivo de los números. Cualquiera puede de aquí en más hacer otros análisis, a favor, en contra, a medias tintas, etc.

“No es un menoscabo a la ciudad porque la Nación le seguirá pagando la Policía”, dijo Alberto. “La ciudad de cada $100 que da recibe $15 (…) Estos fondos se siguen invirtiendo para construir una Policía de la Ciudad cercana a la gente, capacitada y con la mejor tecnología”, retrucó Horacio.

La pelota va y viene y cruza la red, como en el tenis. Muchos creen que lo sucedió es la carta de presentación Larreta 2023: “Tengo la convicción de que el consenso es el único camino para sacar a la Argentina adelante”. Todo parece volver a 2015. Alberto afecta recursos y polariza. Horacio busca enemigo  y confronta. Solo que la diferencia pasa por el uso de los vocablos. Consenso y diálogo se pronuncian con relativa armonía y suavidad.

PH: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.-