sábado, diciembre 10

Una ópera bien de barrio

 

Del 13 al 23 de octubre pasó el Festival de Ópera Villera que se llevó a cabo en los barrios Ricciardelli, Fátima y Padre Mugica. En su segunda edición, este evento organizado por laAsociación Civil CASA, compartió la música creada por los y las estudiantes de sus talleres.

Fueron 9 jornadas a pura música clásica las que conformaron la segunda edición del Festival de Ópera Villera, un encuentro organizado por la Asociación Civil Centro Artístico Solidario Argentino (CASA), en donde estudiantes de la organización comparten la música que se crea en los barrios Padre Ricciardelli del Bajo Flores, Fátima de Villa Soldati y Padre Mugica de Retiro. Además, el evento funciona como un nexo entre los chicos y chicas y la comunidad profesional.

“Nuestra idea es democratizar el acceso a la ópera”, expresó la compositora Mailen Ubiedo Myskow, quien encabeza el proyecto de CASA y le dio impulso a la iniciativa del festival, ante la consulta de Tintas de Boedo. “Hace más de 10 años que trabajamos en los barrios populares con CASA, en donde se han sumado muchas personas a colaborar, cantar, tocar, aportar su música. Damos talleres de dramaturgia, teatro, diseño de escenografías, caracterización. Arrancamos el año pasado con la idea de generar un espacio de difusión de la ópera que hacen los chicos. En nuestros talleres crean sus propias óperas y son expuestas en la semana del festival”, agregó.

Del 13 al 23 de octubre, el evento contó con presentaciones de obras interpretadas por estudiantes, proyecciones de documentales, conversatorios y ensayos abiertos al público, entre otras actividades que tuvieron entrada libre y gratuita. La presentación de una gala lírica en la Parroquia Madre del Pueblo en el Bajo Flores fue el gran cierre del festival.

“También, generamos un vínculo con la comunidad profesional, para que si los chicos quieren dedicarse a esto sepan en dónde se puede estudiar, cómo y por qué”, explicó Ubiedo Myskow, quien agregó que “la ópera es algo que me apasiona muchísimo, pero más allá de eso, nos pareció interesante poder generar ese nexo para que las compañías profesionales puedan dar una contraprestación social en un espacio que tenga llegada. Nosotros tenemos trabajo de territorio con los chicos y tenemos espacios para que se acerquen los profesionales”.

CASA trabaja desde 2011 para llevar la música clásica a todos lados, en particular en los barrios populares, y cuenta con dos espacios activos en los barrios Ricciardelli y Fátima, donde asisten más de 120 chicos, chicas y adolescentes a tomar clases de música. La asociación entrega instrumentos a sus estudiantes e impulsa diferentes iniciativas para complementar la enseñanza, como salidas didácticas, encuentros, conciertos, giras, campamentos musicales y promueve la vinculación con espacios deformación profesional.

“Cuando comenzamos con CASA, hicimos un programa de formación de orquesta, no necesariamente con el tema de la ópera, sino con la idea de enseñar a tocar instrumentos, que los chicos tuvieran un espacio de expresión, de compartir”, remarcó la directora del espacio, quien señaló que el festival es un lugar para mostrar lo que “ellos proponen y de lo que quieren hablar. Esto es bastante sanador y ayuda un poco a desarrollarse en un montón de aspectos, no solo a nivel creativo. Por ejemplo, a la hora de exponerse y mostrarse frente a un público. Pero también es una forma de acercar y dar a conocer un género que no es tan popular como la ópera y, tal vez, la función de hoy puede haberles gustado o no, pero lo importante es que ya vieron una ópera al menos una vez en su vida. Entonces, pueden hablar con conocimiento de causa”.

En noviembre de 2021 se realizó la primera edición de este festival, el cual fue llevado a la pantalla grande en agosto de 2022 en el documental “Ópera Villera” de Del Toro Films, película que fue exhibida en el Cine Gaumont y la plataforma CINE.ar.

Por otro lado, actualmente desde CASA se encuentran en la búsqueda de un espacio para poder concentrar todas sus actividades: “Estamos trabajando en dos escuelas. Si bien esos espacios están muy buenos para trabajar, lo que queremos es tener un espacio propio para poder agrandarnos, brindar más clases y mayor cantidad de horas y encuentros por semana. Buscamos tener un espacio o sala teatral que sea para el barrio, donde pueda ensayar una orquesta grande, podamos tener salas acustizadas y que esos espacios sean para los talleres de la ópera. Queremos tener el espacio apropiado para que los vecinos y vecinas puedan disfrutar de bienes culturales en su propio barrio”.

Ph: Prensa FOV.