jueves, junio 30

Adiós al barbijo, ¿es el momento?

 

La ciudad tomó la decisión de flexibilizar el uso del barbijo en lugares cerrados y en el transporte público, pero tanto el gobierno nacional como especialistas sugieren seguir utilizándolo para protegerse del coronavirus.

En un contexto local donde los casos reportados de coronavirus descienden desde hace 14 días, el gobierno porteño lanzó la medida: el uso de barbijo dejó de ser obligatorio en lugares cerrados y en el transporte público.

El gobierno nacional salió al cruce del anuncio y desde el Ministerio de Transporte aseguraron que el uso del barbijo seguirá siendo obligatorio en el transporte público de jurisdicción nacional, lo que incluye a 32 líneas de colectivos que tienen origen y destino dentro de la Ciudad de Buenos Aires y los trenes. ¿Y entonces? 

“Se ve con claridad que la curva de esta Ómicron está completando su recorrido y en este contexto hemos tomado la decisión de pasar de la condición del uso de barbijo obligatorio en los interiores y en el transporte público a uso recomendado, eso significa que seguimos recomendando su uso pero las personas tendrán la autonomía para decidir”, expresó el ministro de Salud porteño Fernán Quirós.

Los antecedentes en la ciudad. Desde octubre de 2021 ya no era obligatorio el uso del tapaboca al aire libre, incluso en lugares con concentración de personas en la Ciudad de Buenos Aires; además, a mediados de marzo de este año se estableció que su uso comience a ser optativo para los alumnos de todos los niveles de las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires.

La opinión de los especialistas. Desde la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), la médica infectóloga Florencia Cahn indicó que “más allá de que la pandemia es otra y que nos encuentra más vacunados, hay algunas medidas como el uso de barbijo en espacios cerrados que demostraron ser muy eficaces para la prevención en la transmisión de Covid-19 y otros virus respiratorios”.

Mientras tanto, Leda Guzzi -integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI)- dijo que el “coronavirus continúa demostrando que no es un virus más; se estima que cuatro de cada diez personas presentan síntomas cuatro semanas después de la infección aguda y un número no despreciable de personas de todas las edades padecen Long-Covid, esto altera mucho la calidad de vida y la capacidad funcional de las personas”.

Para la ciudad, la responsabilidad es de la gente. “Es momento de transferir la autonomía a los ciudadanos, quienes saben ya cómo cuidarse, cómo está la situación de contagios y entonces decidirán cuál es la mejor decisión para sí y para sus seres queridos”, fraseó Quirós.

Ph: Telam.-