sábado, septiembre 24

Contra los discursos del odio

 

Desde la Defensoría del Pueblo porteña, María Rosa Muiños reforzó la posición de combatir los discursos de odio para construir una sociedad más tolerante.

Luego de los hechos de público conocimiento en torno al intento de asesinato a la Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, al bajar de un auto frente a su domicilio en la Ciudad de Buenos Aires, la actual Defensora del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, María Rosa Muiños, expresó su repudio y se sumó al coro de voces políticas al manifestar que esto no es una un hecho violento más, esto es la conclusión de una escalada de violencia, de una legitimación de la violencia como una forma de ejercicio de la política y eso es lo que hay que parar”.

Fueron varias la declaraciones públicas emitidas por la funcionaria, con pasado en la legislatura porteña. “Argentina tiene una democracia muy joven y fue cimentada sobre el nunca más, nunca más la muerte, la desaparición, la violencia, la violencia política, la violencia social. Este hecho tiene que ser un llamado de atención”, dejó en claro Muiños y explicó que desde la Defensoría le hicieron un pedido de informe muy exhaustivo al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires “porque lo que nos encontramos son por lo 4 versiones emitidas informalmente de la razón de esas vallas en ese lugar”.

La defensora contó que la primera versión fue que era para limpiar la calle. La segunda fue a partir de denuncias de vecinos que se habían visto perjudicados en su negocio minorista por la cantidad de gente y la obturación del acceso. La última versión, es del mismo día de la represión -aclaró Muiños-, y es por parte de la Policía de la Ciudad, ya que había una idea de una organización de montar una feria de economía popular, entonces ante ese anuncio habían vallado.

En fin…

“Tenemos que entender que la violencia, en ningún lado pero sobre todo en nuestro país, porque conocemos nuestra historia, siempre termina mal y siempre termina poniendo el cuerpo el que menos tiene: los más pobres, los desplazados, los que no tienen sus necesidades básicas satisfechas, en un montón de formas ya sea, porque esto afecta a la economía del país o porque terminan siendo víctimas directas de los palazos”, finalizó la defensora Muiños.

Días atrás al intento de magnicidio, la misma Defensoría del Pueblo porteña había ratificado mediante la emisión de un comunicado público al que tuvo acceso TdB,  el compromiso de trabajar en el monitoreo del accionar de las fuerzas de seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, bajo el concepto que la seguridad es una institución que forma parte del estado de derecho, depositaria del poder coercitivo del estado y que cada uno de sus integrantes detentan innumerables atribuciones que deben ejercerse en el marco de los límites legales a fin de no cometer abusos ni excesos que lesionen derechos.