viernes, julio 31

Otra vez a subasta

Por cuarta vez el lote de Acuña de Figueroa al 900 que permanece abandonado desde hace décadas se presentará a subasta. Organizaciones vecinales impulsan una iniciativa para transformarlo en una microreserva urbana y preservar la vegetación que creció en el lugar.

En medio de uno de los barrios con menor disponibilidad de espacios verdes de la Ciudad de Buenos Aires, un terreno de poco más de 230 metros cuadrados volvió a quedar en el centro de la discusión urbana.

Es que la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) anunció una nueva subasta del predio ubicado en Francisco Acuña de Figueroa 981. Es la cuarta vez que será ofrecido al mercado, luego de tres intentos anteriores sin compradores. Mientras tanto, organizaciones vecinales continúan reclamando que el lugar sea destinado a la creación de una microreserva urbana.

El remate está previsto para el jueves 20 de agosto de 2026 a las 14 y tendrá un precio base de 381.690 dólares. Se trata de una cifra casi 20 por ciento menor respecto del primer llamado a subasta, cuando el inmueble había sido valuado en 472.982 dólares. Las convocatorias posteriores tampoco lograron atraer oferentes. En noviembre de 2025 se mantuvo ese valor inicial y en febrero de 2026 se redujo a 425.683 dólares.

El predio, propiedad del Estado nacional, es un terreno baldío entre medianeras, de forma rectangular y con una superficie aproximada de 230,31 metros cuadrados. Según la descripción oficial, actualmente no cuenta con construcciones y presenta una importante presencia de vegetación espontánea. Árboles, helechos, enredaderas y distintas especies fueron creciendo con el paso de los años hasta conformar un pequeño ecosistema urbano.

La historia del lote se remonta varias décadas atrás. En el lugar funcionó originalmente una vivienda que luego fue utilizada como sede de la Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia, dependiente del entonces Ministerio de Desarrollo Social. Con el tiempo, el inmueble quedó sin uso y la falta de mantenimiento permitió que la vegetación avanzara sobre las estructuras existentes hasta que finalmente desaparecieron las construcciones.

Para el colectivo socioambiental Relieve, esa transformación natural constituye hoy una oportunidad para repensar el destino del terreno. La organización vecinal impulsa un proyecto para que el Gobierno de la Ciudad gestione la adquisición del inmueble y lo convierta en una microreserva urbana abierta al público, con intervenciones mínimas y orientadas a preservar la biodiversidad existente.

La propuesta contempla conservar la vegetación desarrollada durante décadas, incorporar especies nativas y generar un espacio educativo y comunitario para el barrio. Desde Relieve sostienen que el predio podría albergar cerca de 300 especies de desarrollo natural y convertirse en un lugar de encuentro para vecinos y escuelas. La iniciativa fue declarada de interés comunal por la Comuna N.° 5 y cuenta con el respaldo de firmas reunidas por organizaciones barriales.

El reclamo vecinal se sostiene también en la situación ambiental de la Comuna 5. Almagro y Boedo conforman una de las zonas con mayor densidad habitacional de la Ciudad y cuentan con una de las menores proporciones de superficie verde por habitante. En ese contexto, los vecinos consideran que la pérdida del terreno para un nuevo desarrollo inmobiliario implicaría desaprovechar una oportunidad para sumar un espacio verde público.

Desde Relieve cuestionaron además la diferencia entre el valor de la subasta y los precios de referencia del mercado inmobiliario de la zona. Según señalaron, el nuevo precio base equivale a unos 1.659 dólares por metro cuadrado, mientras que estiman que el valor de mercado ronda los 2.200 dólares por metro cuadrado. Para la organización, la reducción progresiva del precio refuerza la necesidad de que el Estado porteño intervenga antes de que el inmueble sea vendido.

La propuesta vecinal llegó también a la Legislatura porteña mediante un proyecto de ley que busca impulsar las gestiones necesarias para que el predio pueda incorporarse al patrimonio de la Ciudad y ser destinado a un uso ambiental y comunitario. Entre las alternativas planteadas se encuentra la compra directa del terreno al Estado nacional o la compensación mediante mecanismos administrativos entre ambas jurisdicciones.

Loading