
La Comisión de Planeamiento Urbano emitió despacho sobre una iniciativa que busca promover la creación de un espacio verde de uso público en el predio de Francisco Acuña de Figueroa 981.
La discusión por el futuro de un predio ubicado en el barrio de Almagro sumó este lunes un nuevo capítulo en la Legislatura porteña. La Comisión de Planeamiento Urbano trató el proyecto de Declaración que propone impulsar la creación de un espacio verde de uso público en el terreno de Francisco Acuña de Figueroa 981, perteneciente al Estado nacional y puesto en venta en distintas oportunidades por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
La iniciativa, identificada como Expediente 839-D-2026, tuvo este lunes un nuevo movimiento dentro del trámite parlamentario: se emitió despacho sobre el proyecto, paso previo a las siguientes instancias de tratamiento legislativo. De esta forma, la propuesta continúa su recorrido en la Legislatura mientras vecinos y organizaciones del barrio sostienen desde hace tiempo el reclamo para que el terreno no sea destinado a una operación inmobiliaria y pueda preservarse como espacio verde público.
El proyecto fue impulsado por los legisladores Claudia Neira, Matías Barroetaveña, Emmanuel Ferrario, Juan Pablo Modarelli, María Graciela Ocaña y Manuela Thourte, y plantea que el Gobierno de la Ciudad, a través de los organismos correspondientes, instrumente las acciones necesarias para promover la gestión y el desarrollo de un espacio verde de uso público en ese predio.
La propuesta contempla específicamente la posibilidad de que el lugar sea concebido como una micro reserva urbana, una alternativa que busca combinar la preservación ambiental con el acceso público y la incorporación de una nueva superficie verde en una de las zonas más densamente pobladas de la Ciudad.
Un reclamo vecinal que llegó a la Legislatura
El tratamiento se dio durante una reunión de la Comisión de Planeamiento Urbano, presidida por el diputado Edgardo Néstor Alifraco, presidente de Confianza y Desarrollo, quien señaló: “Estamos abriendo una nueva instancia de debate en la comisión para escuchar a todos los actores involucrados en el territorio”. También participaron Bárbara Rossen, vicepresidenta primera de la comisión (Fuerza por Buenos Aires), quien afirmó: “Es imprescindible que la Ciudad priorice el interés público y el déficit ambiental sobre la especulación inmobiliaria”, y Darío Hugo Nieto, vicepresidente segundo de la comisión (Vamos por Más), quien sostuvo: “Es necesario analizar cada proyecto con responsabilidad técnica y administrativa buscando el equilibrio institucional”.
Durante el encuentro expusieron vecinos y representantes de distintas organizaciones vinculadas a reclamos urbanos, ambientales y patrimoniales. Entre ellos estuvieron María Paz Izurrieta, integrante del colectivo Relieve, quien expresó: “Este terreno representa la última oportunidad para que el barrio de Almagro sume un espacio verde real y de calidad frente al avance cementero”; Tomás Montani, integrante del colectivo Promotores del Parque Maldonado y Bosque Urbano, quien declaró: “Las micro reservas urbanas no son un lujo, son una necesidad biológica y de salud pública para absorber el impacto del cambio climático”; Jorge Marchini, presidente de la Asociación Vecinal y Biblioteca Popular Cornelio Saavedra, quien remarcó: “La defensa de la tierra pública es una causa histórica de los barrios que no podemos dejar pasar”; Sergio Rosales, vecino del barrio, quien agregó: “Los vecinos no queremos más torres en un barrio saturado; exigimos un pulmón verde donde nuestras familias puedan respirar”; y Adriana Fernández, presidenta de la Junta de Estudios Históricos de Colegiales, quien sostuvo: “La preservación del patrimonio urbano e histórico de nuestros barrios está íntimamente ligada a la conservación de sus espacios comunes y ambientales”.
La participación de estos colectivos dio cuenta de que el debate sobre el uso de terrenos públicos y la necesidad de ampliar los espacios verdes atraviesa a distintos barrios de Buenos Aires. En el caso de Almagro, el reclamo se concentra desde hace años en el predio de Francisco Acuña de Figueroa 981 y en la posibilidad de evitar que sea vendido para otro tipo de desarrollo.
Luego de las exposiciones, los legisladores avanzaron con el tratamiento de los distintos expedientes incluidos en el orden del día. Entre ellos se encontraba el proyecto referido al terreno de Almagro, que ahora continúa su recorrido legislativo luego de la emisión del despacho.
El predio y las subastas de la AABE
Uno de los puntos centrales de la discusión es la situación del inmueble de Francisco Acuña de Figueroa 981. Se trata de un terreno perteneciente al Estado nacional que fue incluido en procesos de enajenación mediante subasta pública.
La Agencia de Administración de Bienes del Estado puso el inmueble en venta en distintas oportunidades, aunque las fechas de subasta fueron modificándose. La última postergación había fijado una nueva instancia para septiembre.
Frente a esta situación, vecinos y organizaciones impulsaron diferentes acciones para poner en discusión el destino del predio. El objetivo es que el terreno sea preservado y destinado a un uso público, en lugar de avanzar con su venta y eventual desarrollo privado.
El proyecto tratado en la Legislatura no dispone directamente la transferencia del inmueble ni la creación formal de la reserva, ya que el terreno pertenece al Estado nacional. Sin embargo, busca que la Ciudad impulse las gestiones necesarias para promover un cambio en el destino del predio y avanzar hacia su incorporación como espacio verde de acceso público.
En este sentido, la iniciativa apunta a instalar institucionalmente el reclamo vecinal y a promover la intervención de los organismos porteños correspondientes.
La falta de espacios verdes, uno de los argumentos centrales
Los fundamentos del proyecto hacen foco en el déficit de espacios verdes de la Ciudad y, particularmente, en la situación de la Comuna 5, integrada por los barrios de Almagro y Boedo.
Según se plantea en el expediente, la superficie promedio de espacios verdes por habitante en Buenos Aires ronda los seis metros cuadrados, mientras que en la Comuna 5 los valores serían considerablemente inferiores.
La disponibilidad de espacios verdes es uno de los temas que atraviesa desde hace años los debates sobre planificación urbana en los barrios centrales de la Ciudad. Almagro y Boedo se encuentran entre las zonas con una importante densidad poblacional y edilicia, mientras que la incorporación de nuevos terrenos al sistema de parques y plazas presenta mayores dificultades que en otras áreas.
Por eso, la posibilidad de recuperar un predio ya existente para destinarlo a un uso ambiental y público aparece como uno de los principales argumentos de quienes impulsan la propuesta.
La creación de una micro reserva urbana permitiría, según el enfoque del proyecto, sumar una nueva superficie verde y al mismo tiempo preservar un espacio con características ambientales particulares dentro de una zona fuementente urbanizada.
Un antecedente presentado por vecinos
El proyecto legislativo también toma como antecedente el Expediente 686-P-2026, presentado por Mariela de la Paz Izurrieta, integrante del colectivo Relieve.
La presentación vecinal plantea igualmente la preservación del predio y su transformación en un espacio verde de acceso público. De esta manera, la iniciativa ingresada por los legisladores recoge una demanda que ya había sido formalizada a través de los mecanismos de participación previstos en la Legislatura.
El reclamo por el terreno de Acuña de Figueroa se inserta además en una discusión más amplia sobre el destino de las tierras públicas, especialmente aquellas ubicadas en zonas densamente pobladas y con escasa disponibilidad de espacios verdes.
Para los impulsores de la propuesta, la conservación del predio permitiría incorporar una nueva área pública en Almagro y evitar la pérdida de una superficie que podría quedar destinada a otros usos.
Constitución y Plan Urbano Ambiental
Entre los fundamentos de la iniciativa también se mencionan disposiciones de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires y los lineamientos establecidos en el Plan Urbano Ambiental.
Estas normas incluyen entre sus objetivos la protección, recuperación e incremento de los espacios públicos y verdes, así como la necesidad de garantizar su acceso libre y gratuito.
La propuesta legislativa busca apoyarse en estos principios para impulsar la transformación del predio en un espacio de uso comunitario. La discusión, sin embargo, también involucra la complejidad administrativa y jurídica derivada de la titularidad nacional del terreno y del proceso de venta que viene impulsando la AABE.
Por ese motivo, el proyecto plantea que el Gobierno porteño realice las gestiones necesarias ante los organismos correspondientes para promover un destino diferente para el inmueble.
Qué sigue en el tratamiento legislativo
Con la emisión del despacho, el expediente avanzó dentro de su recorrido parlamentario. El movimiento administrativo abre una nueva etapa en el tratamiento de la iniciativa, mientras se cumplen los plazos previstos para observaciones y continúan las instancias posteriores que podrían llevar el proyecto al recinto.
La propuesta es un proyecto de Declaración y, por lo tanto, su eventual aprobación expresaría la posición de la Legislatura porteña sobre la necesidad de promover la creación del espacio verde y realizar las gestiones correspondientes.
Mientras tanto, la situación del predio continúa siendo objeto de atención por parte de vecinos y organizaciones que reclaman su preservación.
El debate vuelve así a poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa distintos barrios porteños: qué destino deben tener los terrenos públicos disponibles en una Ciudad caracterizada por una alta densidad urbana y una distribución desigual de los espacios verdes.
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