sábado, diciembre 10

“Avenida Boedo fue el límite hasta 1888”

 

“Buenos Aires tiene barrio: historia y leyenda de los 48 barrios porteños” es el nuevo libro escrito por Leonel Contreras junto con Víctor Coviello. En esta entrevista, Leonel nos cuenta algunas perlitas del libro.

Tintas de Boedo: ¿Cómo surgió la idea de hacer este libro?

Leonel Contreras: La idea surgió a fines de 2016. Un día me llamo Víctor y me propuso esta idea de hacer un libro sobre la historia de los barrios, algo que faltaba. Si bien esta la obra de Vicente Cutolo que son 2 tomos y que es una obra infaltable para todo aquel que quiere investigar la historia de los barrios, o el libro de Germinal Nogues “Buenos Aires, ciudad secreta”, esto es otra cosa. Un libro de 500 páginas donde uno va a encontrar la historia de cada uno de los barrios, las leyendas, curiosidades. Y que, además, pudiera publicarlo una editorial grande además para que el libro estuviera en las librerías. Era un libro que la gente pedía mucho y no había un ejemplar que concentrara todo. Tenes que ir a una biblioteca y buscar la bibliografía que existe de cada uno de los barrios. Y tanto Víctor como yo pensábamos lo mismo, que faltaba el libro. Nosotros nos conocemos desde hace mucho tiempo de la vida, de los libros. Yo sigo los libros de él, él los míos, y ahí vino la propuesta. Yo, como historiador, tenia el tema muy trabajado y agregarle un poco las leyendas que él había trabajado y así surgió la idea.

TdB: ¿Por qué crees que la gente tiene esa avidez de conocer la historia de los barrios?

LC: Creo que el libro vendió muy bien, de hecho ya esta en segunda edición, lo cual indica que es algo que incluso la editorial no se esperaba. En 25 días ya estaba agotado en las grandes cadenas de capital. Entiendo que debe tener algo que ver con eso. Es un tema que, por más que me pese, y me di cuenta por el libro este, no tiene clara la gente. La gente no sabia cuantos barrios son. En la tapa del libro figura “historia y leyenda de los 48 barrios porteños” y me llaman de todos lados y me preguntan “¿no son 100 los barrios?”. Evidentemente no estaba claro que eran 48 barrios. Ni siquiera eso. Y al público común me parece que es un tema que también le interesa, que pego, que anda bien y puede andar mejor, pero por ahí es solo una expresión de deseo.

TdB: Contanos cómo se hizo la investigación.

LC: La investigación corrió por cuenta mía. En realidad, trabajo con esto desde hace mucho tiempo y era material que tenia, que ya había escrito. Era una cuestión de organizarlo y recopilarlo en un formato diferente. El libro tiene un hilo cronológico que arranca por Monserrat porque ahí es donde esta el lugar donde se fundó la Ciudad, la Plaza de Mayo, y después va tomando desde el centro hacia la zona más suburbana hasta llegar a la General Paz.

TdB: ¿Qué fue lo que aporto Víctor?

LC: Víctor aportó toda la parte de las leyendas que ha trabajado durante mucho tiempo con Guillermo Barrantes en la zaga “Buenos Aires es leyenda”. En el libro están todas esas historias.

TdB: Además de esta creencia popular acerca de los 100 barrios porteños que el libro refuta, ¿hay alguna creencia mas que nos puedas contar donde la información histórica va a contramano?

LC: Hay un montón de cosas, pero creo que el límite de los barrios es importante. La gente piensa que es un barrio pero en realidad es otro. Eso pasa todo el tiempo. Explicar que la cancha de River no está en Nuñez, esta en Belgrano. Que la cancha de All Boys no está en Floresta, está en Monte Castro. Que la chancha de Platense no estaba en Saavedra, estaba en Nuñez. La gente tampoco sabe que, en realidad la creación de los 46 barrios, que después se le agregaron 2, y sus límites se les dieron, eso es algo relativamente reciente, contemporáneo porque una ordenanza de 1968 y la complementa una de 1972 la que le da los límites definitivos. Y eso la gente no lo sabe tampoco. Piensa que los barrios son de comienzos del siglo XX y la verdad que no. Eso también genera confusión. ¿Qué barrio es? se piensa que es uno, pero al final es otro. Después esta el tema de los barrios que no son barrios, como Abasto, Once, Barrio Norte, Parque Centenario. La gente cree que son barrios y no lo son.

TdB: ¿Qué rasgos distintivos o particulares ves en los barrios de la Comuna 7 y la Comuna 5?

LC: La particularidad es que esos barrios alguna vez formaron parte del partido de San José de Flores. El Partido de Flores nace a comienzos del Siglo XIX, como un partido de la provincia de Buenos Aires, un partido más, que tenia su cabecera en el pueblo de Flores. Hoy, Flores forma parte de la Comuna 7 con Parque Chacabuco. Este último siempre estuvo muy ligado a Caballito. Durante años, fue Caballito sur y lo que te da el nombre “Parque” es justamente el parque. La zona se la conocía como Caballito Sur. En el caso de Boedo y Almagro, ya formaban parte del límite del ejido original de la Ciudad. El ejido era el campo común de cultivo que tenían los pobladores cuando Garay funda la Ciudad y llegaba hasta Avenida La Plata y Rivadavia. No podemos marcar una línea precisa porque no se condice con el resto de las calles de hoy. A partir de ahí empezaba la suerte del Pago de Matanza, y cuando se funda el pueblo de San José de Flores, ya ahí se crea en 1810 el Partido de San José de Flores. Todos esos territorios, que había sido de la suerte del Pago de Matanza y Boedo y Almagro, y que ya habían empezado a ser vendido por el Estado y ya tenían propietarios, todo entra en el Partido de San José de Flores, hasta 1887. De hecho, el límite era Avenida Sáenz, Boedo, Venezuela, Castro Barros y Medrano. Los que conocimos la zona sabemos que Castro Barros es ancha hasta Venezuela y Boedo comienza a ser ancha a partir de ahí. Eso era porque era el límite del viejo Municipio de Buenos Aires antes de 1888. Almagro y Boedo siempre fueron más cerca del Municipio de Buenos Aires. La Avenida Boedo era límite y el nombre Almagro tiene que ver con un propietario que cede el terreno para una estación que hoy no existe más del Ferrocarril Oeste cuando se inaugura en 1857. Vivía en Almagro y tenia su casa donde hoy está la Confitería Las Violetas. Ahí en Medrano y Ángel Peluffo estaba la estación Almagro que estuvo hasta finales del siglo XIX. El nombre Boedo es más nuevo el barrio, tiene que ver con la calle. A comienzos del siglo XX ya estaba instalado. Esto lo sabemos, por ejemplo, por San Lorenzo que en la década del 20 ya hablaba que era de Boedo. Entonces, de ahí sabemos que el nombre Boedo no aparecía tanto en esos primeros planos pero ya se hablaba de Boedo, aun cuando San Lorenzo está lejos de Avenida Boedo. Había algo ya dando vuelta.

TdB: ¿Qué proyectos tenes en mente para adelante?

LC: A mi me gustaría publicar una historia nueva de la Ciudad mas completa de 1536 hasta ahora, con mapas, gráficos y contenidos cronológicos. La historia de la ciudad es la historia del país, es un reflejo total. El factor político es clave para esta historia.