sábado, septiembre 25

Otro día para la olla solidaria

El Centro Cultural y Asociación Mutual Homero Manzi de Av. Belgrano 3.540 tuvo que extender la acción solidaria debido a la alta demanda vecinal de la zona. Carlos Díaz cuenta a TdB este momento de la pandemia y su historia de militancia social y política en el barrio.

Carlos Díaz tiene 46 años, es docente e hincha del “bicho” de la Paternal, y peronista. Así se autodefine. “La militancia  la mamé de chico. Porque mis viejos militaban. Ambos estuvieron secuestrados bajo la dictadura militar y sobrevivieron a Campo de Mayo. Nací en una casa peronista. Me crié en las unidades básicas, yendo de un lado para el otro, a marchas, etc. Ya en la secundaria tuve la iniciativa de organizar. Después que terminé, pasé por diferentes partidos y ninguno me convencía, hasta que en el 94, cuando empecé en el profesorado de Historia en el Joaquín V. González y desde el centro de estudiantes, me acerqué a la sede del Homero Manzi donde continúo hasta día de hoy. La mutual abrió en el 90 rompiendo y alejándose un poco con lo que pregonaba  el PJ del menemismo de la época”, recordó.

Carlos también ha sido recientemente elegido como Secretario General adjunto del PJ en la Comuna 5 en representación de “Unidos Y Organizados” y, en referencia a la ayuda social desde la mutual Homero Manzi, el dirigente social refirió: “Nuestro trabajo con las ollas viene desde antes de la pandemia. La situación se agravó sobre todo con el macrismo. Empezamos con la olla los días lunes. Cuando empezó la pandemia y se fue extendiendo, la olla creció en su demanda. Arrancamos los sábados y ahora agregamos los martes. Tuvimos picos de demanda el año pasado. Ahora, con el día que sumamos promediamos unas 700 porciones. Fuimos uno de los primeros que empezamos en la comuna, después se fueron sumando otras organizaciones que valoramos. Las murgas del barrio también cumplen un rol destacado”.

Por otro lado, Díaz caracterizó a las personas que acuden a la mutual a pedir una mano para comer: “Se acerca mucha gente del barrio, de hoteles o casas ocupadas. También gente de clase media que se vio afectada por la situación económica y social y que quizás llevándose la comida dos veces por semana le aliviana los gastos. Además, se sumó muchísima gente que está de paso, que no es del barrio, y mucha más  de personas en situación de calle”.

“Como organización, le aclaramos a la gente que es el estado de la ciudad quién debería ocuparse de esto. Si no fuera por la militancia y la ayuda desde lo colectivo estaríamos mucho peor”, agregó el dirigente barrial e insistió en que “la militancia es parte de mi vida, y el barrio también. El barrio tiene una identidad a partir de la vida y las actividades que hace uno: la mutual, el club, el bar, la esquina de los pibes y las pibas, la canchita, la murga, etc. Desde nuestro espacio, tratamos de cumplir con la ya conocida frase, ‘la patria es el otro’ con la bandera de la solidaridad, sobre todo en este momento”.

Cada martes y sábado ayudan a vecinos y vecinas y reciben donaciones por la aplicación de Mercado Pago o por transferencia bancaria. En su página institucional web y por las redes sociales cuentan también cómo se puede hacer para colaborar en la resistencia a esta pandemia.