martes, junio 18

“Hay otra ciudad y comuna posible”

 

Se acercan las PASO porteñas y TdB conversó con Maru Acuña, precandidata a presidenta de la Junta Comunal por Unión por la Patria. La actual comunera expresó que buscan construir “una ciudad más justa, igualitaria, equitativa y con perspectiva de género”.

Tintas de Boedo: ¿Cómo te preparás para estas elecciones?

Maru Acuña: Son unas elecciones bastante atípicas en cuanto a los candidatos y candidatas que hay en todos los espacios. Particularmente, Juntos por el Cambio tiene una interna fuerte en términos nacionales, en el distrito y también en la Comuna 5. Este año, en nuestra fuerza política, a pesar de las diferencias, logramos consolidar una lista de unidad en la ciudad y en todas las comunas. Creo que hoy el déficit que tiene la Ciudad de Buenos Aires es cada vez más visible y la gente está cansada. Tenemos la oportunidad de demostrar que hay otra ciudad y comuna posible.

TdB: ¿Qué balance hacés de los cuatro años que pasaron de la Junta Comunal?

MA: Tuvimos cuatro años buenos en donde pudimos dialogar, generar acuerdos y no ha habido grandes enfrentamientos en la Junta Comunal. Pero también tenemos dificultades. Por ejemplo, nosotros como oposición no podemos disponer del presupuesto, no sabemos cuánto se destina, a insumos, a poda, a veredas, a contratos en general. Tal es así, que nuestra función se limita a conseguir el arreglo de veredas y las podas. Lo ideal sería sentarnos en una mesa como Junta Comunal y conversar sobre las prioridades. Pero lo que hoy sucede es que las decisiones las toma el presidente de la Junta, con su equipo y con el Ejecutivo. Nuestra convivencia es buena porque podemos dialogar y charlar, pero al no tener la potestad de decidir, decide todo el presidente de la Junta.

TdB: También estuvo la cuestión de la pandemia al principio de la gestión.

MA: Cuando comenzamos a gobernar, con todas las expectativas que teníamos como integrantes de la Junta Comunal, los proyectos y propuestas se vieron modificados porque se desencadenó la pandemia. Nadie sabía lo que iba a pasar, pero logramos un trabajo en conjunto con toda la Junta. Estuvimos muy comprometidos con lo que estaba pasando, era una situación atípica, algo que no estaba en nuestros planes y con situaciones muy complejas. Desde nuestra militancia, con las organizaciones sociales, políticas, espacios culturales y clubes de barrio armamos un comité de emergencia desde donde pudimos acompañar y ayudar a la comunidad en las necesidades que iban surgiendo. Por otro lado, hay que decir que tuvimos muchas diferencias con el Gobierno de la Ciudad, por ejemplo, en educación, la falta de tecnología y conexión dificultaba la conectividad para que las chicas y chicos puedan estudiar, además de la problemática con las viandas que les otorgaban.

TdB: ¿Cuáles te parecen las principales problemáticas de la Comuna N° 5?

MA: Dentro de la comuna tenemos problemas graves con el tema de vivienda, que está creciendo cada vez más. Tenemos varias familias en situación de calle, y muchas otras a las que se les dificulta sostener el pago del alquiler. Otras situaciones que podemos observar recorriendo la comuna son la gran cantidad de obras en construcción, que además de generar dificultades graves en los servicios públicos, no terminan siendo una solución habitacional para las familias ya que es imposible que accedan a ellas debido a los excesivos gastos de alquiler y expensas. Otro costado fundamental es la educación, después de la pandemia no hubo un seguimiento sobre el aumento que se generó en la deserción escolar, ni se trabajó en la ausencia de equipos pedagógicos. Como no llaman a concurso docente, no hay cargos, hay ausencia de docentes en las aulas y pocas horas de clases para los alumnos. A su vez, los docentes, están mal pagos, nadie los cuida, no les permiten armar currículas acordes a los pibes de esta época. Y, para terminar, tenemos problemas con la seguridad. La ciudad está llena de cámaras, de las que funcionan el 30 por ciento, pero las acciones que se toman son con fines recaudatorios, no cuentan con planificación alguna.

TdB: ¿Qué propuestas tienen para la comuna?

MA: En la comuna no tenemos hospitales públicos y tenemos un centro de salud que no tiene las prestaciones que debería tener porque no llaman a concurso. Necesitamos jardines maternales, las 54 escuelas que sostienen que abrieron, no las vimos nunca, o por lo menos en la Comuna 5 no se creó ninguna. Por otro lado, es prioritario un sistema de recolección de basura pensado y planificado. El contenedor se levanta cada dos o tres días, siempre tiene basura rebalsándolo y tenemos a los recuperadores urbanos buscando cartón adentro de ese contenedor insalubre. Tenemos que crear una política que regule el sistema de basura y a los recuperadores urbanos. No se trata sólo de ponerles un chaleco, son trabajadores que tienen que tener los mismos derechos que tenemos todas y todos. Por último, el subte se sigue sin ampliar, la línea E no tiene mantenimiento, la frecuencia es mala, es de las peores líneas que tenemos. Hay que darle prioridad al tema del asbesto y las consecuencias que tiene en la salud de los trabajadores, es un problema del que el Estado porteño no se hace cargo.

TdB: ¿Cómo ves la situación de los espacios verdes en la comuna?

MA: Es cierto que en el último tiempo se abrieron espacios públicos, pero no espacios verdes. Por ejemplo, se inauguró la plaza Constitución y está linda, pero no es una plaza, es un espacio público recreativo o de esparcimiento. Tiene mucho cemento, por una cuestión técnica se sacaron varios árboles y le agregaron juegos de calistenia, pero no se pensó nada relacionado al cuidado del medio ambiente y la oxigenación. La plaza Almagro tiene más espacio verde, pero está llena de rejas que no permiten disfrutar a las familias, y la plaza Boedo es más cemento que verde.

TdB: ¿Cuál es tu opinión respecto al proyecto de Calles Verdes?

MA: El proyecto, en principio, fue una discusión porque nos lo presentaron como un espacio innovador para prevenir riesgos hídricos y que no se inunde la calle. Pero, hubo reclamos de las vecinas y vecinos porque esa calle no se inundaba y además sacaban el estacionamiento de los frentistas. Ahí nos pudimos organizar con la comunidad vecinal y presentamos un proyecto alternativo. Hubo charlas entre la ciudad, vecinos y Junta Comunal y hoy es el proyecto que se está llevando adelante. ¿Las Calles Verdes resuelven el problema del espacio verde en la comuna? Para nada, creo que no hay voluntad, porque tenemos espacios que son propiedad del Gobierno de la Ciudad que se podrían utilizar para resolver el espacio verde, pero se destinan a otros temas.

TdB: ¿Qué te parece que puede aportarle el peronismo a la ciudad?

MA: Después de 16 años del Pro en la ciudad, quedó demostrado que no se están generando políticas de igualdad o equidad. El peronismo puede demostrar que otro tipo de ciudad es posible y por supuesto que otra comuna también. Esta ciudad es la más rica y paradójicamente la más injusta y desigual. El peronismo lo que hace es trabajar para generar más derechos. Nosotros podemos generar mejores políticas. Se vienen cuatro años en donde podemos recuperarnos, si nos dan la posibilidad podemos demostrar que la ciudad puede crecer muchísimo. Tenemos las herramientas para hacerlo y sobre todo tenemos la convicción que queremos una ciudad más justa, igualitaria, equitativa y con perspectiva de género, sin duda, somos la alternativa.

TdB: ¿Por qué razones los electores porteños deben elegir tu lista para el gobierno comunal en la Comuna N° 5?

MA: Posiblemente, a mí me hayan votado quienes votan al peronismo, pero quienes me conocen o me han visto trabajar pudieron comprobar que mi gestión fue para todas las vecinas y vecinos de la comuna sin distinción partidaria. Soy una convencida y tengo claro que mi función es gobernar para la totalidad de los votantes y quienes habiten la Comuna 5, escuchando y construyendo en base a todo lo que me planteen. Vivo en la comuna desde hace más de 30 años y quiero lo mejor para ella. La política siempre me interesó, no solo en términos sociales, sino en entenderla y utilizarla como una herramienta de transformación.